El presidente español, Pedro Sánchez, ha comparecido en rueda de prensa y ha aprovechado para descartar la posibilidad de convocar elecciones generales, mientras hurgaba en la crisis del PP. El líder del PSOE ha insistido que lo que se está viendo en el PP "no es un debate edificante", y que se tiene que aclarar cuanto antes mejor "con total transparencia y contundencia cualquier sombra de duda sobre las acusaciones de corrupción que se han hecho hoy" más allá del recorrido judicial que pueda tener. De esta manera ha respondido a la posibilidad de que el Gobierno solicitara a la Fiscalía que investigue estas supuestas irregularidades: "No es ahora mismo una cosa que nos hayamos planteado", ha señalado mientras recordaba que hace unos días que está "encerrado" en Bruselas y que ya ha habido grupos a la Asamblea de Madrid que han presentado una denuncia. Sánchez ha criticado que se haya intentado involucrar la Moncloa diciendo que está en el origen de un dosier contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, como apuntó ayer esta, y ha insistido en que "estas insinuaciones no tienen ni pies ni cabeza y tienen un sentido malintencionado" para intentar desviar la atención sobre lo que ha pasado.
Sánchez ha manifestado que no convocará elecciones aprovechando la crisis del PP, porque el Gobierno "está por trabajar, en lo que es importante, para resolver los problemas de los ciudadanos, gobernar y garantizar la estabilidad que necesita el país", con el objetivo de "culminar la legislatura para superar la pandemia, consolidar el crecimiento y crear empleo". Mientras eso pasa está pendiente de resolverse la situación de Castilla y León. Alfonso Fernández Mañueco ganó las elecciones de Castilla y León el pasado domingo, pero quedó en manos de la extrema derecha de Vox. Eso ha abierto un fuerte debate en todas partes. El mismo presidenciable del PP ha asegurado que quiere gobernar en solitario y ha avisado de que no habrá "retrocesos". Incluso algunos alcaldes socialistas de esta comunidad, como el de Valladolid, han planteado una abstención para evitar la entrada de los ultras a la Junta. Y Pedro Sánchez apuntó en el Senado que si el PP quiere la abstención, que los populares rompan absolutamente todos los pactos con la formación de Santiago Abascal.
Milián Mestre, contra Casado
Mientras tanto en Catalunya el histórico dirigente político y uno de los fundadores del Partido Popular, Manuel Milián Mestre, se ha decantado por Isabel Díaz Ayuso en la guerra abierta que ha estallado sin complejos de ningún tipo en la derecha española, dentro del partido principal de la oposición al gobierno de Pedro Sánchez. Ayer, a través de twitter, ya confirmaba el malestar y la vergüenza que le provocaba todo el espectáculo vivido pero hoy todavía ha estado más rotundo y ha atacado con más contundencia al todavía líder, sobre el papel, Pablo Casado y a toda su dirección actual del partido. "Soy un sujeto tarado por las contradicciones que viven dentro mío. Ver un partido que se construyó desde cero con pocas personas que no sé si llegamos a la media docena que me llaman muy angustiadas, y ver cómo se está estropeando la obra de hace muchos años, de la obra de Fraga que fue un elemento de transición y lo verlo en manos de dos miserables como son Teodoro y el señor Casado, estoy muy triste", ha indicado en declaraciones en Radio Estel. Milián Mestre hablaba en caliente y desde el corazón, y ha avisado de que tiene información y piensa publicarla para poner de manifiesto la deriva de los últimos tiempos: "Yo sé desde cero como empezó eso y estoy preparando y documentando un libro que se iba a llamar El funeral de la gaviota, ya hace dos años, con informes que pondré en público".