El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha salido este miércoles en defensa de la calidad de los trenes en el Estado. Casi un mes después del accidente de Adamuz que provocó la muerte de 46 personas y la caída de un muro que hizo perder la vida a un maquinista en prácticas en Gelida, el socialista ha comparecido en el Congreso de los Diputados para abordar la crisis ferroviaria, especialmente agravada en Rodalies. Ha asegurado que el sistema español es “de los mejores” y que, sencillamente, “no es perfecto” y los protocolos de seguridad “no son infalibles”. Alberto Núñez Feijóo, por su parte, ha elevado el tono contra el inquilino de la Moncloa y le ha acusado de “jugar a la ruleta rusa con la seguridad” de los ciudadanos. Así, el líder del PP ha pronosticado que acabará “sentado en el banquillo de los acusados” por la tragedia ferroviaria. Gabriel Rufián de ERC y Míriam Nogueras de Junts, por su parte, han protestado por la pesadilla que ha sido siempre la red de trenes catalana. 

Sánchez ha comenzado su intervención recordando a las 47 personas fallecidas en esta crisis ferroviaria y prometiendo que el Estado "esclarecerá" las causas del accidente de Adamuz y "hará justicia". De momento, la investigación apunta a que el descarrilamiento del Iryo se habría producido a causa de la fractura previa de la vía, pero aún hay que confirmar qué provocó esta rotura. El presidente español ha asegurado que, una vez haya conclusiones, se tomarán las medidas correspondientes para que una tragedia así no vuelva a producirse; pero, al mismo tiempo, ha insistido en que el tramo donde se produjo el accidente fue integralmente renovado el año pasado con una inversión de 780 millones de euros.

Según el socialista, es probable que todos los protocolos de seguridad que superó esta vía cuando fue examinada no sean "infalibles", por lo que se ha comprometido a reforzarlos. Sin embargo, ha aseverado que el sistema ferroviario español ya es seguro. Sánchez también dará explicaciones este miércoles sobre la crisis de Rodalies de Catalunya, pero lo hará más adelante; ha reservado el primer bloque de la comparecencia a la tragedia de Adamuz. 

Feijóo acusa a Sánchez de "jugar a la ruleta rusa" con los españoles y le advierte que será juzgado

Después de esta primera intervención, Feijóo ha cargado con especial dureza contra el presidente español, a quien se ha vuelto a referir como "galgo de Paiporta", por el episodio en el que el dispositivo de seguridad de la Moncloa se vio obligado a evacuar a Sánchez por los ataques que él, Felipe VI y Letizia recibieron por parte de vecinos valencianos. "Elude sistemáticamente su responsabilidad política; si no tiene ninguna en Adamuz y en Rodalies, ¿qué hace usted aquí?", se ha preguntado el líder popular. A juicio de Feijóo, Sánchez y el ministro de Transportes, Óscar Puente, han "jugado a la ruleta rusa" con la seguridad de los españoles, motivo por el cual el Gobierno "se sentará en el banquillo de los acusados" por esta crisis ferroviaria. Feijóo y Santiago Abascal —en una intervención posterior del líder de Vox— han coincidido en tachar a Sánchez de "insensible". 

Rufián y Nogueras denuncian el estado de Rodalies

Más tarde ha sido el turno de Gabriel Rufián, que a pesar de que haya destinado el grueso de su intervención a disparar contra la derecha española, advertir del auge de la extrema derecha y defender la creación de un frente común de izquierdas plurinacional, ha denunciado el estado de Rodalies. "En Catalunya se sabe con certeza que Rodalies es una mierda", ha resumido el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, que ha situado el mal funcionamiento de la red de trenes catalana como el embrión del proceso soberanista, no la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto. "El infierno de Rodalies ha sido el verdadero motor de independentistas", ha aseverado.

A continuación, Míriam Nogueras ha culpado por igual a PSOE y PP del desbarajuste de Rodalies y ha exigido su traspaso total. La portavoz de Junts per Catalunya en la cámara baja ha cargado contra los gobiernos anteriores de socialistas y populares por haber anunciado "lluvias de millones" para Rodalies y no haberlas ejecutado. Ha cargado contra el traspaso diseñado con ERC que apuesta por una empresa mixta y ha exigido el traspaso total al Govern, además de sacar pecho del buen funcionamiento de los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).