El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho pública este martes una carta dirigida a la ciudadanía en la que defiende la regularización de aproximadamente medio millón de inmigrantes. La medida será aprobada en la reunión del Consejo de Ministros, la primera que presidirá Carlos Cuerpo desde que es vicepresidente primero, a causa de la ausencia de Sánchez por su viaje a China. El socialista ha advertido que la regularización “reconoce derechos”, pero también “exige obligaciones”. “Quien ya forma parte de nuestra vida cotidiana lo hará en igualdad de condiciones, contribuyendo al sostenimiento de nuestro país y de nuestro modelo de convivencia”, manifiesta en esta misiva. 

Sánchez ha hecho pública esta carta minutos después de haber comparecido en rueda de prensa desde Pekín. "Lo que hacemos es reconocer derechos a ciudadanos que ya están en nuestro país", ha resumido, además de destacar que es un proceso "como ya hemos tenido otros en cuarenta años de democracia" y poner como ejemplo a José María Aznar. "Es un proceso que ha sido pedido por distintos actores que poco tienen que ver con el Gobierno, como la Iglesia o la patronal", ha señalado para pedir al actual PP de Alberto Núñez Feijóo que avale esta medida. El apoyo del PP, sin embargo, es aritméticamente innecesario. Se trata de un real decreto que no tiene rango de ley y, por lo tanto, no necesitará ser convalidado en el Congreso de los Diputados.

En la carta, Sánchez asevera que la regularización es “un acto de normalización, de reconocer la realidad de casi medio millón de personas que ya forman parte de nuestra vida cotidiana”. “Son personas que cuidan a nuestra gente mayor, que trabajan para que los alimentos lleguen a nuestras mesas, que innovan, que emprenden, que tienen hijos que comparten aula, juegos y futuro con los nuestros y que construyen la España rica, abierta y diversa que somos y que aspiramos a ser”, añade el presidente del Gobierno.

Según él, la regularización es también “un acto de justicia con la historia” del Estado español. “Nuestros abuelos y abuelas emigraron a América y Europa en busca de una vida mejor; nuestros hermanos y hermanas se vieron obligados a marcharse después de la crisis de 2008, y ellos ayudaron a levantar las sociedades que los acogieron”, apunta. 

En la carta, Sánchez también explica que esta regularización “no es solo un acto de justicia”, sino “también una necesidad”. “España, como otros países europeos, envejece; sin nuevas personas trabajando y cotizando, nuestra prosperidad se frena, nuestra capacidad de innovar se debilita y nuestros servicios públicos como la sanidad, pensiones y educación sufren”, dice. Y añade que “es también gracias al dinamismo de las personas migrantes que la economía española es hoy la que más crece en Europa y la que más oportunidades de empleo crea”.