En toda competición, deportiva o política, quien mejor domina las reglas del juego tiene las de ganar la partida. El comité federal del PSOE de este sábado se ha convertido en la antesala del enfrentamiento entre el exsecretario general, Pedro Sánchez, y la presidenta andaluza, Susana Díaz, en la carrera para las primarias a la secretaría general, debido al calendario propuesto por la gestora. Los sanchistas denuncian que la recogida de avales no se debería producir sin tener el censo de militantes definitivo. Este no es público, pero a Díaz no le afecta la polémica porque tiene más conocimiento y control del aparato del partido.
"No tendremos un cuerpo electoral definido, incluso, cuando haya empezado el proceso de primarias", decía una fuente próxima al entorno de Sánchez, a la salida del cónclave socialista, con tono indignado. La cuestión es que la votación se producirá el 21 de mayo, lo que sitúa la recogida de avales entre los días 20 de abril y 4 de mayo. El censo definitivo, sin embargo, no se cerrará hasta el 28 de abril: es decir, a escasos días del recuento final. Eso sería en menoscabo de un proceso más garantista, presuntamente.
La idea de fondo es que un candidato podría equivocarse y gastar tiempo pidiendo avales a personas que no son militantes, porque no se tiene su registro, o bien porque no está al corriente de pago. El porcentaje para oficializar la candidatura es del 5%, pero además, sin conocer el número exacto del cuerpo electoral resulta más difícil la estimación –ahora la militancia se cifra en torno a los 177.902, con PSC incluido–. Además, en los próximos días seguirán llegando fichas actualizadas, que si tienen fecha anterior a este sábado por la noche, deberán ser incluidas.
El contraargumento de la gestora –fruto de las normas del partido– ha sido ofrecido por el portavoz, Mario Jiménez, quien se ha mostrado incrédulo por la polémica. Ha recordado que el censo es para "verificar avales" a posteriori "no para recogerlos", de manera que no tendría que perjudicar a nadie. De hecho, personalidades del entorno del vasco Eduardo Madina –quien luchó contra Sánchez en las primarias del 2014– señalan que ellos tampoco recibieron el censo final en su momento. Por eso, voces críticas lamentan que los apoyos del exdirigente busquen "ofrecer una imagen que no es".
A Díaz todo esto no le afecta, ya que es la candidata más cercana al aparato, como Sánchez en 2014. Lo mostró en su presentación en Madrid, rodeada de los expresidentes Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y los exdirigentes Alfonso Guerra y Alfredo Pérez Rubalcaba. Por eso, dedicó buena parte de su mitin de salida a enumerar el listado de personas que le daban apoyo. Además, hace semanas tiene estimado quiénes están a favor de su candidatura. "Estoy muy ilusionada, cuando recibes los avales, te comprometes, para mí es muy importante", decía este sábado. De hecho, su equipo prevé exhibir músculo con una masiva presentación de apoyos.
Las votaciones también han traído cola. Ante las quejas de algunos sanchistas, y la propuesta de Javier Izquierdo, del PSOE de Castilla y León, para cambiar el calendario, el presidente de la mesa, Pepe Blanco, ha decidido que se votasen ambas ofertas. La de la gestora ha recibido mayoría aplastante, y la de Izquierdo sólo seis votos, dejando así a los de Pedro Sánchez sin posibilidad de queja posterior.
Otro elemento que ha levantado polvareda es la ponencia marco –con las ideas del partido– pero desde el formalismo. Fuentes del entorno de Patxi López han lamentado que no se les había hecho llegar el texto antes del comité. Los sanchistas han sido más duros y tachan de "coartada y excusa" que el congreso federal se celebre los días 17 y 18 de mayo. "La gestora no lo convocó antes porque primero era el qué y después el quién", dicen tras afirmar que no les han dado el texto. Fuentes de la organización, explican que nunca se hace llegar antes, sino que a posteriori, e incluso denuncian que no asistieron a los foros donde se debatieron las ideas.
Finalmente, el equipo de López ha conseguido aprobar la propuesta de que se celebre un debate oficial entre candidatos, con posibilidad que haya de otros si se acuerda así –dejando al margen los formatos televisivos o radiofónicos–, según informan fuentes de su entorno. El exlehendakari se ha mostrado como la tercera vía que quiere representar entre los otros dos, cuando ha asegurado a la entrada del comité que había que dejar atrás "la agresividad" y la "guerra de avales".
Pero la guerra está servida también desde el susanismo. El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha denunciado el "veneno" que se habría instaurado en el partido a través de las redes sociales -donde el sanchismo es muy activo-. "El riesgo de la escisión se va conjurando, nunca había sentido tanto temor", remachó. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, incluso ha lanzado una advertencia: que su futuro y el de otros compañeros de los territorios depende del resultado de las primarias. "Determinarán y mucho la perspectiva y, seguramente, la agenda personal de muchos", dijo. En Ferraz, quien avisa no es traidor.