De blanco impoluto, el color de la pureza y la inocencia, subía a la presidenta de Andalucía y líder del PSOE en la comunidad, Susana Díaz, al escenario, para presentar al secretario general, Pedro Sánchez, como candidato a la presidencia del Gobierno, y cabeza de lista socialista del 26-J. ¿A qué? ¿A qué dicen que saldrá el PSOE? ¿A mantener la segunda plaza, la medalla de plata? Odiamos perder. Saldremos a ganar", ha sido el teatralizado grito de guerra de Díaz, que ha levantado los aplausos del polideportivo de Móstoles, Los Rosales. Pedro Sánchez ha aprovechado su intervención para lanzarse por la batalla del centro, y no se ha privado de citar al expresidente y líder de la UCD, Adolfo Suárez.
A la luz de los sondeos, el PSOE será segundo, si consigue mantener los 90 escaños obtenidos en las pasadas elecciones. En consecuencia, ahora Sánchez se ha lanzado de forma sutil a esta batalla con Ciudadanos para liderar el centro, como adelantó El Nacional. Las encuestas revelan una fuga votantes socialistas hacia las filas naranjas, en un momento que la coalición Unidos Podemos ha blindado la izquierda. "Puedo prometer y prometo decencia, diálogo y dedicación", ha proclamado el líder socialista, parafraseando la famosa cita de Suárez, que casualmente es uno de los principales referentes de Albert Rivera.
Susana y la unidad
Nadie habría dicho con tanta exaltación partidista cómo ha lucido a la andaluza que ella se apunta como la principal rival de Sánchez, si éste no consigue resistir en el segundo lugar en las próximas elecciones generales. "¡Es un candidato magnífico, es mi candidato, el de todos los socialistas!", clamó Díaz, ante la atenta mirada de la mano derecha de Sánchez, Antonio Hernando, que a ratos se miraba la escena atónito, y causaba la sonrisa de las miradas más mordaces.
El secretario general había pedido a Díaz que presentara el acto, como una alegoría al cierre de filas con el sector crítico, después de que la dirección ha tumbado las listas por el Senado del president de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, con Podemos y Compromís. "Unidad en torno al candidato Pedro Sánchez para que tengamos un proyecto de futuro para España", gritó Díaz. Y añadía: "Queremos que Pedro sea el presidente de España. Ánimos y a ganar, ¡¡¡contigo, Pedro!!!.
Sin embargo, esta unidad se ha visto empañada por momentos, a causa de la ausencia de Puig, o el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, que estaban ocupados con asuntos de las respectivas federaciones o partidos, así como de Emiliano García Page, presidente de Castilla la-Manxa, y la presidenta de Balears, Francina Armengol.
"Sí. Uno Sí para el Cambio"
Los socialistas quieren plantear estos comicios como un plebiscito sobre si mantener el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy, o apostar por Sánchez. El lema de la precampaña ya apunta maneras: Sí. Un sí por el cambio rezaba impreso en la cartelería roja. "El 26-J se celebra un referéndum por el cambio. Para votar "no" hay varias papeletas. Para votar 'sí' sólo hay la del PSOE", ha soltado el líder socialista con una fuerza tonal que le ha permitido competir con la energía de la andaluza.
Ferraz no piensa hacerse pequeño ante el avance de los recién llegados rivales políticos, la nueva política, y ha empezado la campaña recordando a "todos y todas" el legado del expresidente Felipe González, de José Luís Rodríguez Zapatero, o de los dirigentes Alfredo Pérez Rubalcaba, Alfonso Guerra, y los exministros José Maria Maravall y Ernest Lluch, que han formado parte de los "136 años de historia" del socialismo español, como indicaba Sánchez. Este es un patrimonio histórico del cual se sienten orgullosos porque ha permitido instaurar en España "derechos sociales y el Estado del Bienestar", ha remarcado con orgullo. Asimismo ha habido lugar para referentes internacionales del socialismo o del centro izquierda, como Olof Palme, Matteo Renzi, o François Hollande.
Pero no se quedarán de brazos cruzados, mientras Podemos pisa los talones al PSOE. También ha habido espacio para la crítica."El PSOE sólo necesita cuatro letras", ha ironizado Sánchez sobre la coalición Unidos Podemos y las confluencias, a la vez que Díaz ha sido más punzante, recordando uno de los episodios de Pablo Iglesias en el Congreso, que más ofendió los socialistas, al recordar a los GAL.
"Iglesias es un líder de tácticas oscuras, es hora que sepa que todo no vale. Por la mañana dice que somos el partido de la cal viva y por la tarde quiere listas conjuntas. O una cosa o la otra eran falsas...", ha lanzado Díaz, que ha sido interrumpida por un espontáneo asistente, que ha gritado "¡las dos"!. La presidenta andaluza ha continuado: "y yo creo que eran falsas las dos", ha exclamado, levantando el aplauso más sonoro de todo el mitin.
Banderolas y flores
Esta se prevé una precampaña austera por parte de los socialistas, con banderolas recicladas, que llevarán "arriba y abajo", como indicaba uno de los miembros de la organización. Y optimista. La rosa del PSOE se reinventa, ante el avance de la nueva política y el miedo al sorpasso de la coalición Unidos Podemos. Las margaritas y las amapolas estaban imprimidas por toda la sala, un gesto que bien podría ser en honor de la jueza Margarita Robles, nuevo fichaje de Ferraz para el número dos de sus filas, una vez Meritxell Batet ha tomado el relevo a Carme Chacón de la lista del PSC en Catalunya.