La primera reunión de la discordia no ha sido entre los presidentes Pedro Sánchez y Quim Torra en Barcelona. Ha sido otra: la que habrían mantenido, de forma discreta en el Aeropuerto de Barajas, el ministro de Fomento José Luis Ábalos y la número dos de Nicolás Maduro, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, que tiene vetada la entrada en territorio europeo. Según el dirigente socialista, se tenía que encontrar con el ministro venezolano de Turismo. Las informaciones no han tardado en hacer saltar chispas en la oposición, que lo enmarca en un viraje sobre Venezuela después de la entrada de Podemos en La Moncloa.

Los cambios de posición son palpables. Ahora hace un año, cuando gobernaba en solitario, Pedro Sánchez lideraba en Europa el reconocimiento del autoproclamado presidente Juan Guaidó después de amenazas a Maduro desde La Moncloa. Incluso tenía a Guaidó como interlocutor y mantenía conversaciones. Un año después, Sánchez se niega a recibir al opositor venezolano, a diferencia de otros dirigentes europeos, y como mucho le ofrece un encuentro este sábado con la nueva ministra de Exteriores, Arancha González Laya.

Cuando se ha conocido la última noticia de la supuesta reunión de Ábalos, no han tardado en saltar las chispas desde la derecha. El líder del PP, Pablo Casado, ha exigido la dimisión del ministro de Fomento si se demuestra que mantuvieron el encuentro en un avión en el aeropuerto de Barajas. El dirigente conservador ha denunciado que la vicepresidenta venezolana "tiene prohibido pisar suelo europeo por su participación en la represión y corrupción de la dictadura venezolana".

La extrema derecha de Vox ha dado un paso más allá y ha insinuado que Ábalos ordenó al Cuerpo Nacional de Policía no sólo que no detuviera a Delcy Rodríguez, sino que también custodiara la sala del aeropuerto donde habría estado la número dos de Maduro la madrugada de domingo a lunes. "Sería un golpe a la credibilidad no de España, sino de este gobierno", ha criticado el portavoz parlamentario Iván Espinosa de los Monteros.

En la misma línea, Ciudadanos ha reclamado que Ábalos comparezca en el Congreso para explicar sus reuniones con dirigentes chavistas y que aclare por qué no denunció la presencia de Rodríguez teniendo prohibido entrar en países de la Unión Europea.

Duelo de expresidentes socialistas

En paralelo, el expresidente socialista Felipe González, próximo a las posturas de la oposición venezolana, ha emitido un comunicado este viernes para reconocer a Juan Guaidó como "único representante legitimado democráticamente de acuerdo con la Constitución de Venezuela". González ha salido en defensa de Guaidó "frente al poder fáctico representado por la tiranía de Maduro y de sus apoyos espurios de la llamada Asamblea Constituyente, del Tribunal Supremo o de la cúpula militar".

En términos diametralmente opuestos se ha expresado, también hoy, el expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, también muy involucrado en la política venezolana, donde ha viajado 38 veces los últimos años y ha intentado mediar. Zapatero ha defendido que Sánchez "acierta" no recibiendo a Guaidó. En una entrevista en la SER ha considerado un "error" promover sanciones económicas contra Venezuela y no llamar al acuerdo, al entendimiento entre dos sectores de la sociedad".

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