La exdiputada de la CUP Eulàlia Reguant ha presentado un recurso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) por la condena del Tribunal Supremo por desobediencia grave a la autoridad por haberse negado a responder a la extrema derecha de Vox durante el juicio del procés, según ha anunciado la formación anticapitalista en un comunicado. Desde la CUP ven este recurso como un paso clave a la hora de señalar el papel de los tribunales españoles en el impulso a la extrema derecha y para reclamar el derecho a la objeción de conciencia en estas complicidades". En diciembre de 2022, Reguant presentó ya un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, pidiendo que se anulara la sentencia del Supremo, que no la inhabilitó pero que la condenó a pagar una multa de 13.500 euros por un delito de desobediencia grave. El TC, sin embargo, rechazó este recurso el pasado mes de julio, al considerar que no se había vulnerado ningún derecho.
"No tendría que ser delito"
En el mes de marzo, la entonces diputada en el Parlamento de Catalunya anunció que había pagado la multa impuesta por el Supremo a través de un mensaje a las redes sociales donde compartía una imagen de la notificación del Supremo en qué se le comunica que ya no tenía responsabilidades penales para no contestar el partido de ultraderecha, que durante el juicio era acusación popular. A pesar de haber pagado la multa, la cupaire aseguraba que "no tendría que ser casa del delito" no contestar las preguntas de la ultraderecha durante el juicio al procés, "como no tendría que ser plantarles cara en la calle". Hay que recordar que la Fiscalía pedía que Eulàlia Reguant fuera condenada a seis meses de prisión y seis más de inhabilitación a cargo público por no haber contestado las preguntas de Vox y durante las semanas previas al juicio a la diputada por parte de su partido daban por hecho que Reguant tendría que dejar el acta de diputada en septiembre del 2022.
Finalmente, Eulàlia Reguant tampoco ha acabado la legislatura como diputada en el Parlament. Dejó el cargo en septiembre de 2023, cuando la CUP ya había empezado su proceso de refundación después de dos batacazos electorales en las municipales y en las generales. Lo anunció en un acto en la escuela de verano del partido, asegurando que después de ocho años a primera línea, no solo a la cámara catalana sino como concejala en el Ajuntament de Barcelona, era el momento de "bajar del atril para construir con todas nosotras".
