Después de ser investido por el Congreso el pasado sábado, este lunes Rajoy afronta el siguiente trámite en el camino hacia la formación del nuevo gobierno. El candidato del PP jurará esta mañana el cargo ante el Rey en el Palacio de la Zarzuela y comenzará a diseñar la estructura de su próximo Gobierno y a pensar en posibles nombres para los ministerios.

A las 10.30 horas está previsto que jure el cargo, en un acto que seguirá el formato habitual y en el que previsiblemente el titular de Justicia en funciones, Rafael Catalá, ejercerá como notario mayor del Reino. Esta es la primera jura de un presidente de Gobierno ante Felipe VI.

La ceremonia tendrá lugar, como es tradición, en el salón de audiencias del palacio, ante sendos ejemplares de la Biblia y la Constitución española. A partir de ese momento, Rajoy será a todos los efectos presidente del Gobierno y le corresponderá componer el nuevo Gobierno tras diez meses con el actual en funciones.

No será hasta el jueves cuando el líder del PP avance la estructura y los nombres que dirigirán los ministerios, algo que él mismo apuntó al salir de la votación de la investidura. El plazo cogió por sorpresa a varios dirigentes del partido, quienes especulaban con unos periodos más comprimidos hasta el punto de considerar este mismo lunes como día más probable para conocer a los nuevos ministros y ministras.

Un gobierno con calma

Según fuentes cercanas al líder del PP, Rajoy se toma los tiempos para tomar decisiones sin presiones de ninguna clase. El propio líder del PP, el pasado martes, en la rueda de prensa que ofreció tras la consulta con el Rey para proponer un candidato a la Presidencia, aseguró que no había pensado nada acerca de su nuevo gabinete.

Por regla general, Rajoy sopesa este tipo de decisiones él solo, pidiendo documentación a su equipo de colaboradores de mayor confianza, y únicamente al final consulta con dirigentes y asesores muy próximos algún nombramiento o algún aspecto concreto sobre la estructura ministerial.

Es posible que no sea hasta minutos antes de despachar con el Rey la composición del Gobierno cuando llame a los interesados para abordar con ellos sus nombramientos.

Quiniela de ministros

Durante estos días, según diferentes elucubraciones, se da por hecha la continuidad de Soraya Sáenz de Santamaría, Rafael Catalá, Fátima Báñez, Íñigo Méndez de Vigo e Isabel García Tejerina, pero suscita dudas la de Jorge Fernández Díaz, José Manuel García-Margallo o Cristóbal Montoro. Sobre las incorporaciones, las miradas apuntan a María Dolores de Cospedal, Jorge Moragas, José Luis Ayllón o Rafael Hernando.

La presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, está convencida de que habrá un catalán en el próximo Ejecutiva, pero no ha dado más detalles, según declaró este domingo. También ven en el PP más que probable "alguna sorpresa", como en 2011 fueron las incorporaciones de José Ignacio Wert o Pedro Morenés. Una vez dados a conocer los nombres del Gobierno, el viernes que viene asistirán a su primer Consejo de Ministros.

PSOE y Catalunya

Las dos prioridades de Rajoy para esta legislatura son conseguir acuerdos con el PSOE más allá de su abstención en la investidura y afrontar el "desafío de Catalunya". Así pues, estas dos cuestiones pesarán especialmente a la hora de escoger el perfil de los ministros que formarán el nuevo gobierno. Se espera un Gobierno de nítido perfil político que tendrá que hacer del diálogo con los demás partidos el leitmotiv de la gestión.

El gobierno popular intentará que los socialistas mantengan su apoyo adornándolo bajo el discurso de la responsabilidad y la patria. Rajoy, en su discurso de investidura, ya pidió al PSOE una legislatura "tranquilizadora y duradera". "Estaríamos engañando a los españoles diciendo que con un gobierno efímero es suficiente", les reprochó.

En esta línea, Rajoy usó Catalunya como un argumento más para ganarse el apoyo del PSOE y unir las fuerzas "constitucionalistas". Garantizar la soberanía nacional es para el  jefe del ejecutivo "la primera prioridad" de todo presidente. Lo dejó claro en sus palabras del pasado jueves donde defendió que "nadie puede privar al pueblo español de su derecho exclusivo a decidir sobre su futuro y su territorio".