El presidente en el exilio y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha cargado con dureza contra el Govern y el Pacte Nacional per la Llengua suscrito por PSC, ERC y Comuns, señalando directamente a Òmnium Cultural y Plataforma per la Llengua por su posición. En un tuit en X, Puigdemont califica la situación de “insólita y deplorable” y rechaza que se pueda equiparar la actuación de todos los gobiernos catalanes en materia lingüística. “Basta de banalizar y justificar el grave retroceso que representa para el catalán el pacto PSC, ERC y Comuns”, afirma.
El líder de Junts considera que el actual ejecutivo no está comprometido con la lengua y lo define como “el colaborador necesario para que el retroceso del catalán se haga con anestesia”. En este sentido, pone en duda la credibilidad del Pacte Nacional per la Llengua impulsado por el Govern y se pregunta si se puede confiar este acuerdo “al gobierno que debe vigilar que la lengua propia del país sea mínimamente respetada por sus miembros”. Puigdemont también interpela directamente a las principales entidades de defensa del catalán: “¿De verdad que toda esta vergüenza no os interpela, Òmnium Cultura y Plataforma per la Llengua?”, escribe, evidenciando el malestar con su posicionamiento ante el acuerdo.
Las declaraciones del líder de Junts llegan después de la polémica generada por una intervención en X de la diputada de Junts Carme Renedo, que criticaba el uso del castellano dentro del Govern. “La alegría con el uso del castellano del presidente, de muchos de los consellers y altos cargos es insólita”, denunciaba, añadiendo que es “deplorable que los miembros del Govern no se expresen en la lengua propia del país”.
El Govern trabaja en una orientación para los altos cargos
Estas críticas han coincidido con la respuesta del conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, a una pregunta parlamentaria de la misma Renedo. En el documento, el consejero admite que no consta que gobiernos anteriores hayan establecido instrucciones formales o protocolos específicos sobre los usos lingüísticos de los altos cargos. Sin embargo, Vila explica que el actual ejecutivo está trabajando en la elaboración de un recurso con orientaciones para garantizar el uso del catalán en la actividad institucional. El objetivo es fijar “criterios homogéneos” para que el catalán sea la lengua de uso normal en el ámbito corporativo, administrativo e institucional.
El documento también prevé asegurar que el catalán sea la lengua de comunicación interna y externa de la administración, tanto en las comunicaciones orales como escritas y en todos los canales, presenciales y digitales. Estas medidas se enmarcan en la normativa vigente y en los objetivos del Pacto Nacional por la Lengua, firmado por el Govern con sindicatos, patronales y diversas entidades, pero rechazado por el resto de formaciones políticas.
