En un momento u otro el Tribunal Supremo tendrá que hacer pública su sentencia sobre la inhabilitación del president de la Generalitat, Quim Torra. La posibilidad de que se haga efectiva la inhabilitación de un año y medio del TSJC pone con más fuerza sobre la mesa la persecución judicial a los líderes independentistas y todos aquellos que denuncian las vulneraciones de derechos que cometen los pilares más intocables del Estado español.
Desde el exilio, el president Carles Puigdemont ha sentenciado que la represión actual del Estado es sólo el resultado de la transición española. Con un breve pero contundente tuit, Puigdemont ha dejado claro que la represión física ejercida en aquel momento sólo ha sido sustituida por la fuerza del poder judicial.
La transición: del rumor de sables al rumor de togas.
— Carles Puigdemont (@KRLS) September 26, 2020
La posición de Puigdemont ante la posible inhabilitación de Torra
Puigdemont se ha mostrado confiado que ERC se mantendrá "leal" al presidente de la Generalitat, Quim Torra, en la respuesta a su posible inhabilitación y que el Parlamento "levantará el dedo" y no se resignará delante de lo que sería a un "abuso tan grave". En una entrevista con la Agencia Efe, Puigdemont ha admitido "tensiones y desavenencias" entre JxCat, ERC y la CUP sobre cómo responder al Tribunal Supremo si confirma la condena a un año y medio de inhabilitación contra Torra por desobediencia al no retirar a tiempo una pancarta en favor de los presos independentistas en periodo electoral.
Aun así, se ha mostrado esperanzado que las fuerzas independentistas serán capaces de llegar a un acuerdo y ERC -que ha reclamado con insistencia a Torra que convoque elecciones- exhibirá "lealtad institucional ante la decisión de que tome al presidente". Hasta ahora, ha destacado, el conjunto del independentismo "ha respetado las estrategias de defensa de todos los represaliados" y "a nadie se le ha dicho nunca lo que tiene que hacer". En el caso de una inhabilitación del presidente, según Puigdemont, la "denuncia de una violación flagrante de derechos fundamentales" de Torra sería "importando de cara a la estrategia de internacionalización" del conflicto catalán.