Desde que la vicepresidenta en funciones del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, pusiera sobre la mesa reformar el reglamento del Congreso para que las lenguas cooficiales del Estado se pudieran hablar en el hemiciclo, para intentar ganarse el apoyo de los partidos independentistas a la hora de configurar la mesa del Congreso, este tema ha estado al orden del día. Con todo, tal como pasó hace poco más de un año, cuando ya se votó esta reforma y se rechazó con los votos en contra del PSOE, los socialistas han enfriado este jueves la propuesta de Díaz. La encargada de hacerlo ha sido la todavía portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, que si bien no le ha cerrado la puerta, se ha centrado más en destacar las "dificultades prácticas que supondría". Así, Rodríguez ha defendido un "uso normalizado" de las lenguas cooficiales en las instituciones y "en cualquier espacio", pero recordado que "en la práctica siempre es algo más complejo". Durante esta última legislatura, y también en las anteriores, diferentes diputados independentistas han "desafiado" el reglamento y han utilizado el catalán para hablar desde la tribuna, pero la presidenta del Congreso, Meritxell Batet les ha cortado el micrófono.
Los socialistas se erigen defensores de las lenguas cooficiales
Rodríguez ha ido este jueves a recoger su acta de diputada, después de salir escogida como cabeza de lista de los socialistas por la provincia de Ciudad Real y ha sido entonces cuando los periodistas le han preguntado por la propuesta de Yolanda Díaz. Según ella, las lenguas cooficiales "forman parte de la riqueza del patrimonio cultural y nunca pueden ser un elemento de batalla". En la misma línea que ha ido defendiendo el partido, sin aceptar que se puedan hablar en las cortes españolas y tampoco sin promover su uso a las instituciones europeas, "la lengua no es cosa que nos une a través del diálogo y de la palabra. Por lo tanto, siempre nos encontrarán a los socialistas en la defensa de todas las lenguas oficiales".
También este jueves, el president Carles Puigdemont ha querido decir la suya con respecto a la propuesta de Díaz, recordando que no hay que reformar el reglamento, tal como plantea la líder Sumar, ya que este no recoge ninguna obligación de utilizar el castellano o la prohibición de utilizar otra lengua oficial". De esta manera, Puigdemont ha señalado que "con la voluntad política de la presidencia hay bastante. Y voluntad hasta ahora no ha habido nunca", en referencia al cargo que ha ocupado en la última legislatura la catalana Meritxell Batet. En la misma línea, el president en el exilio también ha afirmado que una reforma del reglamento "suele ser una estrategia para hacer perder el tiempo haciendo ver que intentas arreglar un problema que en realidad a ti te importa un rábano", poniendo por ejemplo varias prórrogas presentadas por el PSOE a la reforma del reglamento del Senado para que se pueda hablar catalán. "Prórrogas y más prórrogas... hasta que la propuesta ha caducado porque la legislatura se ha acabado".
Una reforma dialogada con todas las autonomías
Aparte de poner en duda que sea factible poder hablar las diferentes lenguas oficiales a las cortes españolas, Rodríguez también se ha referido a la reforma del sistema de financiación autonómica, una posibilidad que la ministra de Hacienda puso sobre la mesa a la hora de negociar con el independentismo, así como perdonar la deuda. Esta posibilidad ha generado rechazo en otras autonomías, encabezadas por Madrid e Isabel Díaz Ayuso, motivo por el cual la portavoz ha apostado para abordar esta reforma "desde el diálogo con todas las comunidades". Además, ha aprovechado la ocasión para criticar el PP por "dejar pendiente" la actualización del sistema durante su mayoría absoluta durante el gobierno de Mariano Rajoy.