El PSC, Esquerra Republicana y los Comuns han llegado, finalmente, a un acuerdo sobre el aumento de la tasa turística en Catalunya. Lo han conseguido después de que el Govern lo pactara con los Comuns en febrero del año pasado, pero que el Parlament de Catalunya no convalidara por la negativa de Esquerra Republicana respecto a los criterios de aplicación. Los tres partidos han presentado enmiendas conjuntas con el objetivo de aprobar definitivamente la ley este mes de febrero y que se pueda aplicar a partir del mes de abril.
Según la propuesta del nuevo texto, el 25% de la recaudación total se destinará a políticas de vivienda de la Generalitat. Además, el 75% restante de la recaudación se integrará en el Fondo para el Fomento del Turismo. A lo largo de la legislatura, la tasa turística se acabará duplicando en toda Cataluña, pero su despliegue no se hará en un solo año -los Comuns lo reclamaban-, sino que se hará en dos años, es decir, a lo largo de la legislatura.
Con este incremento, la parte de la tasa turística que cobra la Generalitat pasará de 3,5 a 7 euros para los turistas que se alojen en hoteles de cinco estrellas de Barcelona. En el resto de Catalunya, donde la subida de la tasa era motivo de discrepancias entre ERC y los Comuns, se ha acordado una fórmula progresiva: del 1 de abril de 2026 al 31 de marzo de 2027 el incremento será del 50 %, pasando de 3 a 4,5 euros la noche en los hoteles de cinco estrellas, y a partir del 1 de abril de 2027 se aumentará hasta los 6 euros, cumpliendo con el incremento del 100 %. Los hoteles de 4 estrellas (o 4 estrellas superior) pagarán 1,8 euros. Las viviendas de uso turístico tendrán una tarifa de 1,75 euros, y el resto de campings y alojamientos pagarán 0,9 euros. Además, se incorporan los albergues juveniles, que antes no estaban incluidos, con una tasa de 0,8 euros.
Cruceros:
En cuanto a los cruceros, el coste también se reduce: **los pasajeros que permanezcan más de 12 horas pagarán 3 euros, y los que permanezcan 12 horas o menos, 4,5 euros**. A partir del 1 de abril de 2027, entrarán en vigor las tarifas inicialmente previstas, con dos novedades: los albergues juveniles pagarán 1 euro y las viviendas de uso turístico verán aumentar la tasa hasta los 2,5 euros. También se elimina la excepción que permitía que algunos cruceros con estancias cortas no pagaran la tasa. En cuanto a otros cambios, se acuerda que los ayuntamientos que recaudan menos de 6.000 euros con esta tasa pueden decidir que este dinero vaya directamente al Consejo Comarcal a través del Fondo para el Fomento del Turismo.
Además, los municipios podrán fijar importes diferentes según la zona (código postal) o según la época del año, para incentivar el turismo fuera de temporada alta. Finalmente, se establece que la tasa se debe pagar en el momento en que se presta el servicio turístico y que el tipo impositivo será del 1,2%.
ERC defendía diferenciar Barcelona de Catalunya
Los republicanos discreparon del pacto entre el Govern y los Comuns porque querían diferenciar la tasa que se aplica en la ciudad de Barcelona de la que se aplica en todo el país, teniendo en cuenta que el coste de la vida en la capital catalana es más caro. Además, también apostaban por diferenciar las tasas de verano y de invierno. Esto provocó que el Parlament votara en contra de estos decretos. A raíz de este desacuerdo, en mayo el Parlament sacó adelante el decreto pactado con los Comuns, a pesar de que el Govern había garantizado al sector turístico que no se aplicaría. Esta situación llevó a la Generalitat a aprobar un nuevo decreto para suspender el anterior, lo que durante unos días generó incertidumbre en el sector sobre si el incremento de la tasa debía aplicarse o no.
Desde mayo, las tres partes acordaron reanudar las negociaciones para elaborar un texto consensuado que, finalmente, se presentará este martes con el objetivo de aprobarlo a finales de febrero y que entre en vigor en abril, coincidiendo con el próximo período de liquidación y el inicio de la temporada de primavera-verano.
