El presidente de Adif, Marco de la Peña, ha comparecido este martes en la comisión de Transportes del Congreso de los Diputados. En su intervención, ha reconocido que el gestor de la infraestructura ha cometido “errores” en Rodalies en ámbitos como la comunicación y en elementos de software que han provocado “afectaciones muy serias” en el servicio de trenes catalanes. Pero ha recordado que la red ha sufrido un “déficit histórico de inversiones” y ha lamentado que su equipo se lleve “todos los golpes” cuando es quien “lo está solucionando”.

Según De la Peña, el ejecutivo español está revirtiendo la situación con un alto volumen de actuaciones: “Ya no se puede hacer más obra, y la misma Generalitat nos pide que paremos, porque las afectaciones en el servicio son tan importantes que no se puede hacer más”. Por todo ello, ha añadido, “el esfuerzo que ha hecho este gobierno en el plan de Rodalies es para quitarse el sombrero”.

De la Peña ha admitido que Adif “comunica mal”, aunque espera que podrá revertir la situación “en una temporada”. También ha recordado que el ente ha asumido errores y ha cesado responsables. En este marco, ha admitido que Rodalies vive una “crisis de confianza” por parte de los ciudadanos, pero ha asegurado que todo ello se resolverá con “templanza, rigor, trabajo, transparencia y verdad”. Su equipo, ha añadido, trabaja en coordinación constante con el Govern y el territorio, y escuchando a todos los sectores afectados.

El pasado mes de febrero, el ministro de Transportes, Óscar Puente, compareció en esta misma comisión. Y se jactó de las inversiones que se están ejecutando en estos momentos y dijo que los problemas que tiene actualmente Rodalies se deben a estas obras. "Una red ferroviaria no es una tetera, no se arregla en dos días", aseveró con su tono habitual. 

En aquella comparecencia, destacó que “había un Plan de Rodalies de Barcelona 2008-2015 que se aprobó en 2009 y preveía una inversión de 4.000 millones de euros; hubo un cambio de gobierno en plena ejecución del Plan y nunca más se supo nada, lo que dejó un balance del 10% ejecutado”. “En los gobiernos de José María Aznar y Mariano Rajoy, el balance en Rodalies es cero”, señaló. “Hoy sufrimos incidencias y limitaciones del servicio, pero por las razones diametralmente opuestas, por un exceso de obras”, manifestó el ministro, reconociendo que “el estado anímico de los maquinistas” —justificado, según él, por la muerte de un compañero en Gelida y de otro en el trágico accidente de Adamuz donde murieron un total de 46 personas— provocaba problemas en el servicio. “Pido disculpas a los usuarios; hemos priorizado la seguridad por encima de cualquier otra circunstancia”, enfatizó.