La crisis desatada en el seno del Govern entre ERC y Junts ante el veto de los republicanos a la delegación propuesta por sus socios para la mesa de diálogo con el Gobierno, con 4 miembros que no son integrantes del Ejecutivo de la Generalitat, tiene un importante precedente en cuanto a la composición de la delegación negociadora catalana que cuestiona de lleno el criterio impuesto por el presidente Pere Aragonès y que la Moncloa ha validado.

Después de que haya trascendido que el Pedro Sánchez podría no participar directamente en la reunión de la mesa, el partido de Carles Puigdemont ha decidido enviar una delegación en que sólo hay un miembro del Govern, el vicepresidente Jordi Puigneró, junto con el vicepresidente de Junts, Jordi Turull, el secretario general, Jordi Sànchez -los dos, presos políticos parcialmente indultados-, y la portavoz en el Congreso de los Diputados, Míriam Nogueras. Aragonès ha vetado  la propuesta, lo cual ha dejado a Junts fuera de la reunión después de que así lo ha aprobado el Govern con la abstención de los junteros.

La primera reunión, constituyente, de la mesa de diálogo, que tuvo lugar en el palacio de Pedralbes, en Barcelona, el 20 de diciembre del 2018, fue, ciertamente, de gobierno a gobierno. De aquella cita salió la declaración del mismo nombre, firmada por los dos gobiernos, en la cual se reconoce la existencia de un conflicto sobre el futuro de Catalunya.

Presidía la Generalitat Quim Torra y el gobierno español, como ahora, Pedro Sánchez, quien había llegado a la presidencia el 1 de junio del 2018 gracias al triunfo de la moción de censura del PSOE contra el popular Mariano Rajoy a la que dieron apoyo de forma decisiva los independentistas: ERC y, en aquel momento, el PDeCAT. Antes de esta cita de Pedralbes, los dos presidentes se habían reunido en la Moncloa, el 9 de julio del 2018.

Las delegaciones de Pedralbes

En la cita de Pedralbes se celebraron dos reuniones paralelas. Una, entre los dos presidentes, Sánchez y Torra, y otra entre 2 miembros de cada Ejecutivo. Fueron la vicepresidenta Carmen Calvo y la ministra de Política Territorial y Función Pública, la catalana Meritxell Batet, por parte del Gobierno y el entonces vicepresidente y conseller de Economia i Hisenda, Pere Aragonès, de ERC, y la consellera de Presidència y portavoz del Govern, Elsa Artadi, de Junts, por parte del Ejecutivo catalán. Hubo foto conjunta de los 6.

Foto conjunta de las delegaciones en la primera reunión de la mesa de diálogo en Pedralbes, el 20 de diciembre del 2018. De izquierda a derecha, aparecen Batet, Calvo, Sánchez, Torra, Aragonès y Artadi / Sergi Alcàzar

En esta primera cita en Barcelona, todos los integrantes de las delegaciones negociadoras eran, pues, miembros de ambos gobiernos. Pero no fue así en la cita siguiente -y última celebrada hasta ahora- en que la composición incluyó en el caso catalán miembros que no pertenecían al Govern. El 26 de febrero del 2020 se reunieron, en esta ocasión en la Moncloa, dos delegaciones ampliadas, de 8 miembros cada una de ellas y encabezadas por los respectivos presidentes. ¿Quién las componía?

¿Quién estaba en la Moncloa a la última reunión de la mesa?

La delegación del Gobierno de coalición PSOE-Podemos formado después de las elecciones generales de noviembre del 2019 era de primer nivel y la integraban además de Sánchez, la vicepresidenta primera, Carmen Calvo (PSOE); el vicepresidente segundo y secretario general de Podemos, Pablo Iglesias; la ministra de Hacienda y Portavoz del Gobierno, María Jesús Montero; el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos; la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias; el ministro de Universidades, Manuel Castells y el de Sanidad, Salvador Illa.

Vilalta, Torra, Aragonès y Artadi -a la izquierda- frente a Montero, Sánchez, Calvo y Illa, en la reunión de la mesa de diálogo en la Moncloa el 26 de febrero de 2020 / EFE

En el caso de la delegación catalana, en cambio, no todos eran miembros del Govern. De hecho, sólo lo era la mitad. Así, además de Torra, se sentaban en el Consell Executiu el vicepresidente y conseller de Economia, Pere Aragonès, el de Acció Exterior, Alfred Bosch -los dos de ERC- y el conseller de Polítiques Digitals i Territori -y actual vicepresidente-, Jordi Puigneró, de Junts.

Otros dos miembros de Junts no eran consellers o conselleres: Elsa Artadi, que era diputada y Josep Rius, director general de Anàlisi i Prospectiva en el departamento de Presidència y ex jefe de los gabinetes del presidente Carles Puigdemont y de Torra. Por parte de ERC asistieron a la reunión Marta Vilalta, que era diputada y portavoz de ERC, y Josep Maria Jové, ex secretario general de la Vicepresidència y de Economia y Hisenda con Oriol Junqueras en el govern Puigdemont y, en aquel momento, diputado en el Parlament. Jové fue procesado dos días después de la reunión de la Mesa por el TSJC en relación con la organización del 1-O, por lo cual, su presencia en la Moncloa levantó una tormenta de reproches a Sánchez del PP, Vox y Cs.

El veto de Sánchez a Junqueras

Fuentes republicanas apuntan que la situación no es comparable porque cuando se reunió la mesa en febrero del 2020 el presidente Torra ya había anunciado, el 29 de enero anterior, la convocatoria de elecciones al Parlament después de la aprobación de los presupuestos de la Generalitat. El período preelectoral justificaría, pues, el carácter mixto de la delegación catalana, formada por miembros del Govrn y de los partidos. No obstante, ERC también ha planteado muy recientemente la posibilidad de que a la próxima reunión de la mesa fueran politicos que no fueran miembros del Govern, empezando por su propio líder, Oriol Junqueras.

El 28 de junio pasado, el mismo Pedro Sánchez, en una entrevista en la Ser, vetó la presencia de Junqueras en la mesa. El 31 de mayo, con Aragonès ya investido como nuevo presidente del Govern, ERC había reclamado públicamente la presencia del ex vicepresidente en la mesa de diálogo. "Es innegable que nos gustaría muchísimo que pudiera ir, es evidente", había manifestado Marta Vilalta. En aquel momento, los presos políticos del 1-O, entre ellos Junqueras, estaban en vísperas de ser parcialmente indultados por el gobierno Sánchez.

Foto principal: Reunión de la Mesa de diálogo en la Moncloa el 26 de febrero de 2020 presidida por Sánchez y Torra, con miembros de la delegación catalana que no lo eran del Govern / EFE