Mientras en Catalunya este jueves todo gira alrededor de los libros y las rosas, en Madrid el foco está sobre Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal, a quienes les ha llegado el turno de declarar en el juicio por el caso Kitchen. La comparecencia del expresidente del Gobierno generaba mucha expectativa, sobre todo después de que el extesorero del PP, José Luis Bárcenas, confirmara lo que siempre se había sabido: que el M.R. de sus papeles era Marino Rajoy. Durante su declaración ha negado haber destruido pruebas de la Caja B del partido y, incluso, ha ironizado con sus sobrenombres. Preguntado por si era “el asturiano” o “el barbas” de las tramas de corrupción, ha bromeado: “Como todo el mundo sabe, yo me llamo Mariano Rajoy y cada uno me llama como quiere; pregúnteselo a ellos”, ha espetado en el momento más interesante de sus 50 minutos de comparecencia. Poco después, Rajoy ha recibido el apoyo de su partido a través del vicesecretario de Política Autonómica de los populares, Elías Bendodo, que se ha mostrado confiado en que “el tiempo y la justicia darán la razón al presidente Rajoy, sin ningún tipo de duda”. “La justicia pondrá las cosas en su sitio”, ha resuelto desde la Feria de Abril, que se celebra estos días en Sevilla. 

El PP quiere trasladar el foco sobre la corrupción del PSOE 

Las sesiones del caso Kitchen son casi paralelas a las que se celebran en el Tribunal Supremo del caso Mascarillas, con José Luis Ábalos y su exasesor, Koldo García, sentados en el banquillo de los acusados. Es sobre estas que el PP quiere que se hable. Bendodo, por ejemplo, se ha esforzado por recordar que el caso Kitchen tuvo lugar “hace muchísimos años”, mientras que el “sanchismo” está de rabiosa actualidad. Aparte del exministro de Transportes y su colaborador más estrecho, el dirigente popular también se ha frotado las manos ante la posibilidad de ver a la mujer de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, en la misma situación: “Próximamente, se ve que veremos también a la mujer del presidente del Gobierno”, ha soltado, a raíz de la decisión del juez Peinado  de procesar a Gómez por cuatro delitos. Según el también diputado del PP, todos estos casos que rodean al PSOE son una “anomalía democrática”. 

Mientras tanto, desde el Gobierno y el PSOE, han aprovechado la ocasión para echar más leña al fuego. El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha replicado este jueves que Rajoy sí que conocía la trama Kitchen e incluso “daba instrucciones” para conseguir la destrucción de las pruebas que incriminaban a los dirigentes del PP en el caso Gürtel. Así, ha señalado que la trama de espionaje al extesorero de los populares Luis Bárcenas fue una operación “montada y ordenada” por el PP. El ministro ha recordado que el PP ya acusó a la Policía y a los jueces de orquestar una operación contra ellos durante las primeras informaciones e investigaciones del caso Gürtel y ha insistido en destacar que se han escuchado audios de la exsecretaria general de los populares María Dolores de Cospedal y el exministro Jorge Fernández Díaz “montando” toda la “operación pseudopolicial” de la Kitchen