La exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha reconocido este jueves haberse reunido “ocho o nueve” veces con el comisario jubilado José Manuel Villarejo. En su declaración como testigo en el juicio del caso Kitchen, sin embargo, ha asegurado que ella le hizo “preguntas, pero no encargos”. “Son dos cosas diferentes”, ha asegurado ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la trama de espionaje del extresorero del PP Luis Bárcenas con el objetivo de destruir pruebas que implicaran a dirigentes del partido en la trama Gürtel.
Tanto Cospedal como su exmarido, el empresario Ignacio López de Hierro, llegaron a estar investigados en el proceso de instrucción por su presunta participación en la trama Kitchen. Pero el juez Manuel García Castellón —el magistrado que impulsó una cruzada contra Carles Puigdemont investigándolo por terrorismo por el Tsunami Democràtic— impidió a los primeros fiscales Anticorrupción hurgar en los indicios contra Cospedal ni tampoco contra Mariano Rajoy, que ha declarado unos minutos antes que ella. De hecho, en la vista previa, el PSOE pidió suspender el juicio para volver a investigar a la exsecretaria del PP, por los audios que la implican en la trama Kitchen.
Durante su declaración de este jueves, el exdirigente popular ha explicado que fue su exmarido quien le presentó a Villarejo porque el comisario "tenía interés" de conocerla. "A mí me pareció bien conocerlo", ha señalado. Cospedal ha explicado que Villarejo se presentó como "un policía en excedencia que tenía empresas” y que “acababa de ser condecorado por el entonces ministro del Interior", Jorge Fernández Díaz, acusado en el juicio. "Era una persona que parecía que estaba muy bien considerada dentro del cuerpo de Policía", ha justificado. Sobre Fernández Díaz, ha destacado que fue “un militante muy destacado” del PP catalán y que siempre lo ha considerado "una persona recta e íntegra". "Ha sufrido mucho, además", ha añadido.
Aun así, Cospedal ha negado que Villarejo le informara sobre la evolución de las investigaciones de la trama Gürtel. "Ni yo le preguntaba ni él me informaba y no creo que tuviera capacidad de hacerlo", ha manifestado. La también exministra de Defensa ha explicado que mantuvo “ocho o nueve reuniones” con Villarejo y que en sus conversaciones abordaron "unas filtraciones de un sumario que era secreto que afectaba" a la exalcaldesa de València Rita Barberá. La intención, ha dicho, era "saber cómo se estaban produciendo", puesto que "eran perjudiciales para ella, además de no ser verdad". Según su testigo, Villarejo le dijo que "tenía posibilidad de acceder a la prensa, que era muy amigo de periodistas" y le dijo también que "intentaría enterarse".