El extesorero del PP Luis Bárcenas ha explicado este lunes en el juicio del caso Kitchen que él mismo encargó a un preso de Soto del Real con conocimientos sobre informática destruir unos audios “de MR, que era Mariano Rajoy”. En uno de ellos, ha afirmado, se escuchaba cómo Rajoy "destruía" en una trituradora una hoja con los movimientos de la 'caja B' del PP. En su declaración como testigo perjudicado, ha confirmado que las dos iniciales correspondían a las del expresidente del Gobierno y entonces líder de los populares. A este preso, ha relatado, le dio las claves para acceder a su nube privada, donde tenía guardado material delicado sobre la trama Gürtel. Ha explicado que los dos se conocieron en el centro penitenciario y que le hizo "un encargo puntual y remunerado".
“Álex, hay que destruir todos los audios de MR, no debe quedar nada, es mi compromiso, haz el favor de ir recuperándolos, un abrazo”, ha leído en voz alta Bárcenas, admitiendo que aquella nota está escrita por él mismo. "Algo debió hacer porque cuando recuperé la libertad en la nube no había nada", ha añadido. Para este trabajo, el preso habría cobrado 4.000 o 4.500 euros, según ha detallado el extesorero. Ha explicado que pidió a Sergio Ríos, su chófer y acusado como presunto confidente de la trama en este juicio, que entregara el dinero al preso.
En cuanto a Ríos, ha puntualizado que no solo trabajaba como chófer, sino que también hacía de "auxiliar administrativo" y que hacía más de un encargo. Ha explicado que lo contrató porque "venía bien recomendado" por parte del entonces jefe de seguridad del PP y que lo despidieron cuando su mujer, Rosalía Iglesias, empezó a tener "dudas" sobre su comportamiento. Bárcenas ha remarcado que Ríos tenía "acceso permanente" a sus dispositivos porque dejaba los móviles dentro del coche cuando tenía reuniones, en una bolsa para evitar que lo geolocalizaran. También ha apuntado que el chófer trasladó una veintena de cajas de documentación de su despacho dentro de la sede del PP al taller de su esposa. Ambos ejercen de acusación particular en esta causa y solicitan 41 años de prisión para el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su mano derecha, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez Vázquez.
Un audio de Rajoy destruyendo pruebas de la Caja B
Bárcenas ha explicado, ante las preguntas que se le han hecho, que tenía tres audios sobre Rajoy. Uno era sobre la "contabilidad extracontable" del PP, otro era una conversación "corta" con Rajoy, y un tercero era una conversación "más extensa y puntual" con su amigo Javier Arenas. Los audios estaban en un lápiz de memoria en el despacho de su mujer y también en una nube, pero ha dicho que cuando salió de prisión provisional en 2015 no pudo "localizarlos". En cuanto a la conversación con Rajoy, ha dicho que es una grabación dentro de su despacho. "Quedaba un saldo y yo le dije que tenía esta cantidad; le entregué la última hoja sobre los movimientos y él se extrañó mucho, me preguntó cómo era posible y se giró y lo introdujo en la destructora de papeles; ahí acabó la conversación", ha dicho.
Mariano Rajoy es "MR", "El Asturiano" y "El Barbas"
La semana pasada, Rajoy ya fue identificado en este mismo juicio con otros sobrenombres. El inspector jefe del caso Kitchen apuntó al expresidente del Gobierno por su presunta relación con la trama de espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas. En su declaración como testigo ante la Audiencia Nacional, lo identificó como “El Asturiano” y “El Barbas”, que son los nombres clave que utilizaba el comisario jubilado José Manuel Villarejo. "Es un dato que está muy claro", aseveró ante las preguntas del fiscal. También explicó que el excomisario amenazó con hacer caer al entonces presidente de los populares con información comprometedora.
La sesión de este lunes, con la declaración de Luis Bárcenas como plato fuerte, es la más jugosa desde que arrancó el juicio del caso Kitchen hace un par de semanas. El jueves, además, declararán como testigos Juan Ignacio Zoido, Ignacio Cosidó y, en última instancia, Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal. Ambos declaran como testigos, no están acusados de nada, a pesar de tratarse de la trama de espionaje a Bárcenas con epicentro en el Ministerio del Interior para destruir pruebas del caso Gürtel.
Cuando arrancó el juicio, el PSOE —que ejerce como acusación popular— pidió en el turno de cuestiones previas anularlo y reabrir la instrucción del caso; especialmente para investigar a Cospedal. Concretamente, los socialistas exigían investigar los audios intervenidos al excomisario José Manuel Villarejo que implican a la exsecretaria general del PP. Pedían investigar también a su exmarido, el empresario Ignacio López del Hierro. La Fiscalía lo rechazó.