Podemos debe estar en el nuevo gobierno. Este es el relato que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha intentado hacer calar en la opinión pública, mientras el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, les pedía esperar a que Rajoy fracasara en una investidura para empezar a dialogar.
Si hace dos semanas, al finalizar la primera ronda de consultas del Rey para encontrar un candidato, propuso de manera detallada un eventual gobierno de coalición, de donde él sería vicepresidente, con su formación e IU, Iglesias ha insistido hoy en que son "imprescindibles". En este sentido, ha enfatizado la voluntad de "empezar a dialogar los cambios constitucionales y la necesidad de hacer un gobierno plural".
"Es lo razonable", ha subrayado el podemista desde el Congreso, ya que entiende que su presencia es garantía "para aplicar un programa de cambio". Así, desde las filas moradas, desde donde insisten en que están siendo "generosos", han despejado cualquier duda de una posible abstención de su formación que les dejara fuera del gobierno.
La abstención del PP
El líder socialista, Pedro Sánchez, que hoy ya ha empezado a encontrarse con diversas formaciones para buscar apoyos, quisiera poner de acuerdo Podemos y Ciutadans. Pero desde estas filas ya han dicho por activa y por pasiva que es una fórmula "imposible".Ha tenido que ser el portavoz de los de Albert Rivera en el Congreso, Juan Carlos Girauta, quien ofreciera una alternativa. Girauta ha instado al PP a tener "sentido de Estado" y abstenerse para poder hacer presidente a Sánchez, y evitar así que los socialistas se pongan eventualmente de acuerdo con Podemos y los partidos soberanistas vascos y catalanes.
"El pueblo y la historia os juzgarán", ha dicho Girauta a los populares, en referencia a si votan en contra de Sánchez, en lo que cree que sería "priorizar sus intereses", y ha añadido que quien confía en un acuerdo PSOE-Podemos-C's que "pierda toda la esperanza".
Foto de portada: Pablo Iglesias junto al portavoz Iñigo Errejón y la diputada Irene Montero en el Congreso. EFE / Juanjo Martin