El debate a la izquierda del PSOE está bien vivo. Uno de los encargados de avivarlo es Gabriel Rufián que, en contra de la posición oficial de su partido, defiende un frente de izquierdas para combatir el ascenso de la derecha y la extrema derecha en las próximas elecciones generales (si Pedro Sánchez no las adelanta, estas no se celebrarán hasta 2027) y como "última bala" para evitar un gobierno del PP y Vox, que, de momento, no se ponen de acuerdo en Extremadura. Mientras tanto, Yolanda Díaz (con quien Rufián mantenía una relación muy tensa desde la negociación de la reforma laboral y a quien Podemos no puede ver) ha anunciado un paso al lado y los partidos que formaban parte del movimiento Sumar ya han anunciado que concurrirán juntos en los próximos comicios, a la espera de más alianzas. Gran parte de las dudas giran en torno a la posición que pueda tener Podemos, partido que se ha mostrado escéptico ante esta posibilidad.
En las elecciones de 2023 llegaron a un acuerdo de última hora con Sumar, que empezó con mal pie y se rompió pocos meses después de que empezara la legislatura, con los diputados morados pasándose al grupo mixto. En esta línea, Irene Montero ha evitado cerrar la puerta a estas "alianzas" a la izquierda del PSOE, siempre y cuando los partidos que las formen tomen conciencia de la necesidad de configurar un espacio robusto: "Si esto lo tenemos claro, creo que las alianzas caerán por su propio peso y que todavía quedan cosas por ver", ha asegurado en una entrevista en el programa Aquí Catalunya de Ser Catalunya. Rufián, siempre activo en las redes sociales, ha compartido este corte de la entrevista en su perfil de X, antes Twitter. "Cuando en España no hay izquierda y solo hay PSOE, la extrema derecha gana posiciones", ha reflexionado la exministra de Igualdad que, después de que Sumar la vetara en sus listas para las elecciones al Congreso de 2023, se convirtió en eurodiputada en el Parlamento Europeo.
La denuncia de Montero
Esta misma semana, Montero ha denunciado ante la policía española amenazas de muerte por parte de una organización neonazi y ha pedido protección al Ministerio del Interior. Según fuentes de la formación morada, el grupo de extrema derecha habría señalado el domicilio de Montero, una casa que estuvo en el centro de la polémica cuando ella y su compañero, Pablo Iglesias, la compraron ya hace años. El partido no ha indicado de qué grupo se trata, si bien señalan que sería considerado como organización terrorista por parte del FBI americano. La dirigente de Podemos ha pedido al gobierno español que garantice su protección y la de su familia, incluyendo a sus hijos menores de edad. De momento, Interior lo está estudiando. Hace unos días, la líder de Más Madrid, Rita Maestre, denunció a través de las redes que se había filtrado su dirección personal a través de canales de Telegram y que había sido acosada por diferentes hombres en su domicilio, donde también viven sus dos hijos.
