Podemos se ha personado como acusación popular en la causa que sigue el juzgado de instrucción número 2 de Madrid contra los autores y difusores de una grabación ilegal hecha a miembros del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y a los investigadores de Asuntos Internos de la Policía encargados del caso Francisco Nicolás Gómez Iglesias.
La comisión judicial creada a raíz del caso explica cómo se instaló un programa espía en el teléfono del comisario Marcelino Martín Blas por parte de sus compañeros, que se activó con una llamada de un periodista al servicio de la mujer del comisario José Manuel Villarejo y que después fue entregada a los periodistas Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta.
Las sospechas de esta operación ilegal caen sobre los comisarios José Manuel Villarejo Pérez -que ya está imputado-, el exdirector adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino Sánchez; el comisario Enrique García Castaño y el inspector jefe José Ángel Fuentes Gago, y también contra los periodistas Eduardo Inda Arriaga, Esteban Urreiztieta, Carlos Mier y otros, "por los presuntos delitos, entre otros, de blanqueo de capitales, manipulación y alteración de pruebas judiciales, acusación y denuncia falsa, actividades prohibidas a funcionarios públicos y otras filtraciones policiales".
Según señala Podemos en su escrito, el interés legítimo por ser parte de la acusación popular es "la defensa de los intereses generales que se ven afectados por la realización de actividades prohibidas por funcionarios públicos, especialmente graves, ya que se realizan por los que tienen que ser los garantes del Estado Social y de Derecho, y que en realidad obedecen a intereses totalmente alejados de los ciudadanos".
Esta es la misma cúpula policial que acabó confesando la existencia de una Operación Catalunya. Fue el mismo comisario Villejas quien, durante su declaración ante el juez, se defendió alegando que se conocía con el comisario Martín Blas porque habían trabajado juntos en la Operación Catalunya. Unos días después el mismo pequeño Nicolás explicó más detalles sobre esta operación, que iba destinada a encontrar trapos sucios a políticos independentistas catalanes para debilitarlos de cara a las elecciones.