Que los espiaban era un hecho. Nadie lo dudaba el año 2017, en pleno procés independentista. Nadie dudaba, y de hecho tomaban medidas para contrarrestarlo. Ahora tienen pruebas. Líderes independentistas fueron víctimas de espionaje el año 2019 con el programa Pegasus, tecnología israelí a la cual sólo tienen acceso gobiernos. El president del Parlament, Roger Torrent, ha sido víctima del espionaje telefónico, como lo han sido Ernest Maragall, Anna Gabriel, el conseller Jordi Puigneró (fallido), el miembro de la ANC Jordi Domingo... ¿Si lo hicieron en el 2019, qué llegaron a hacer en el 2017? El gobierno de Mariano Rajoy disponía del Pegasus desde el 2015, así que ustedes mismos.

Ahora hablamos de un caso del 2019, con Pedro Sánchez en la Moncloa. El ministerio del Interior, la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía han negado disponer de esta tecnología ni utilizar los servicios de la israelí NSO. Lo ha dicho el ministro Grande-Marlaska. ¿Nos lo tenemos que creer? ¿Qué pasa con el CNI? ¿Tienen intención de investigarlo? Sin duda la guerra sucia del Estado se confirma, como ha denunciado Roger Torrent, la segunda autoridad de Catalunya. Todo un escándalo en un país democrático que ha levantado una tormenta política que algunos no quieren ver, ni quieren que se vea. Sólo El País, que informó de los hechos en exclusiva junto con The Guardian, da el protagonismo que se merece al caso en la primera plana.

No toca

Pegasus, como el caballo alado de la mitología griega, ha pasado de largo de las portadas del tridente de la derecha de Madrid. Ni una triste mención en las portadas de hoy del espionaje al independentismo por si se la cargaban los suyos. Sí que encontramos espacio, pero para los presos políticos y su paso al tercer grado penitenciario. El Mundo no esconde como le escuece la decisión poniendo énfasis en el hecho que sólo han pasado nueve meses desde que fueron condenados por el Tribunal Supremo. Habría que recordarles que llevan casi tres años encarcelados por una sentencia injusta. La Razón también habla, pero hoy ha decidido no hacer sangre.

El espionaje y los presos políticos, sí que ocupan a los diarios editados en Catalunya, con la excepción de El Periódico, que da todo el protagonismo al tercer grado y la salida inminente de la prisión de los líderes independentistas y deja Pegasus para las páginas interiores.

La portada de El País del 15 de julio del 2020