El pacto nacional por la educación que el Govern de Salvador Illa quiere impulsar ya nace rodeado de discrepancias. Los portavoces parlamentarios han evidenciado este jueves sus diferencias en un debate intenso en el programa Aquí Parlem de 2Cat, en el que la educación ha sido el principal eje de confrontación. Aunque varios grupos han coincidido en la necesidad de un gran acuerdo que implique al conjunto de la comunidad educativa, las diferencias sobre el modelo lingüístico, las ratios, la climatización de las aulas, la financiación y la inmigración han dejado claro que el entendimiento no será sencillo.
La portavoz del PSC, Elena Díaz, ha defendido que el pacto "es muy necesario" y ha reclamado que la educación pase a ser "la prioridad número 1" del Govern. Díaz ha reconocido que el sistema educativo arrastra "muchas deficiencias" porque la sociedad y los jóvenes han cambiado y ha apostado por un acuerdo para reducir las ratios. También ha defendido la actuación del Govern ante las demandas de los sindicatos y ha asegurado que no es posible climatizar todas las aulas en solo dos años porque las obras no se pueden ejecutar con los alumnos dentro. Díaz ha reivindicado el incremento del presupuesto educativo y ha reprochado a los gobiernos anteriores que la educación "no ha sido prioridad en los últimos 17 años". También ha recordado que la ley de educación es de 2009 y ha defendido la necesidad de un nuevo modelo de financiación.
Junts reclama la autoridad de los maestros
Salvador Vergés ha coincidido en que la educación debería ser uno de los ámbitos donde Catalunya "debería sobresalir", pero ha cuestionado la gestión del Govern. El portavoz de Junts ha recordado que su partido ya propuso hace semanas un "gran acuerdo de país" que no se limite a los partidos, sino que incorpore a todos los sectores implicados. Vergés ha situado entre las prioridades de su planteamiento la defensa de la lengua catalana, la autoridad de los maestros, la reducción de la burocracia y las ratios. Junts, ha explicado, llega al monográfico sobre educación que se celebrará próximamente con "el trabajo bien hecho".
Pero el debate ha derivado rápidamente hacia la responsabilidad del Govern en la crisis educativa. Vergés ha reprochado a ERC y a los Comuns que se muestren ahora exigentes con Illa después de haber aprobado los presupuestos. "Le dieron toda la carta blanca para que pueda agotar la legislatura", ha afirmado. El portavoz de Junts también ha situado las pruebas PISA en el centro de la discusión. Ha recordado que el Parlament ha reprobado a la consellera de Educació, Esther Niubó, por la gestión de las pruebas y ha criticado que Illa no la haya cesado.
ERC defiende ir más allá de una legislatura
Ester Capella ha defendido que la educación es "el pilar fundamental de un país" y ha reivindicado la propuesta de Oriol Junqueras de impulsar un acuerdo que trascienda el Parlament y el Govern. Según la portavoz republicana, el pacto debe implicar "el conjunto de la ciudadanía y sindicatos, padres y madres y comunidad educativa". ERC ha defendido que el acuerdo no puede limitarse a grandes principios, sino que debe incorporar medidas inmediatas. Entre estas, Capella ha situado la necesidad de generar los equipamientos necesarios y climatizar las aulas.
La republicana ha rechazado también el reproche de que ERC no hubiera presionado lo suficiente a el Govern durante la negociación presupuestaria. "¡Todo el mundo dice que ERC tenía la opción de presionar a el Govern y lo hicimos con el presupuesto!", ha defendido. Capella ha señalado que no se puede terminar un curso con una huelga y empezar otro con una nueva movilización. La financiación ha sido otro de los puntos de conexión entre el debate educativo y el modelo territorial. Capella ha defendido los 4.700 millones de euros vinculados al nuevo modelo de financiación y ha preguntado a Junts si está dispuesto a renunciar a ellos. Para ERC, este nuevo sistema debe permitir avanzar hacia el concierto económico y aumentar la capacidad de Catalunya para gestionar sus impuestos.
PP y Vox cuestionan el modelo lingüístico
La portavoz del PP catalán, Lorena Roldán, ha situado el modelo lingüístico en el centro de su diagnóstico. "La primera premisa es reconocer que el modelo de inmersión lingüística ha sido un fracaso", ha afirmado. Roldán ha defendido que, para llegar a un pacto, hay que recurrir a los expertos y dejar "la ideología fuera de los proyectos". La dirigente popular ha responsabilizado a PSC, Junts y ERC de la situación actual y ha reivindicado el modelo educativo aplicado en comunidades gobernadas por el PP. También ha reclamado un acuerdo entre todas las comunidades autónomas en materia de financiación.
Joan Garriga, de Vox, ha compartido el diagnóstico de fracaso del sistema educativo catalán, pero ha planteado una reforma de mayor alcance. Ha defendido que los padres recuperen poder de decisión sobre el modelo educativo de sus hijos y ha criticado la inmersión lingüística. Garriga también ha relacionado los resultados educativos con la presencia de alumnado inmigrante en algunos centros. Vox, además, ya ha avanzado que no participará en una eventual reunión convocada por Illa sobre la educación.
Los Comuns reclaman actuar antes de 2030
David Cid ha coincidido con la necesidad de un pacto con toda la comunidad educativa, pero ha puesto el acento en la necesidad de actuar de manera inmediata. El portavoz de los Comuns ha defendido reducir las ratios y climatizar las aulas "en dos años" y ha rechazado esperar hasta 2030. Cid ha rechazado también que el catalán sea señalado como causa de los problemas educativos y ha reprochado al PP sus afirmaciones sobre la inmersión lingüística. "En Andalucía tienen los peores resultados del informe PISA y no hay catalán", ha argumentado. Los Comuns han cuestionado a la vez la responsabilidad de Junts y ERC en la situación actual, recordando que ambos partidos han gestionado la conselleria de Educación durante los últimos años.
La CUP también ha puesto en duda que el acuerdo sea posible si el Govern no es capaz de llegar antes a un consenso con la comunidad educativa. Dani Cornellà ha reclamado que el Ejecutivo se siente con los sindicatos mayoritarios, la USTEC y la Assemblea Educativa de Catalunya.
Aliança Catalana quiere reformular todo el sistema
Sílvia Orriols ha planteado una reforma más profunda del sistema educativo. La líder de Aliança Catalana ha defendido que hay que basarlo en "la excelencia, cultura del esfuerzo, exigencia, corresponsabilidad familiar" y ha cuestionado que los maestros tengan que asumir funciones de intérpretes, asistentes sociales o policías. Orriols ha vinculado directamente educación e inmigración y ha reclamado planificar los flujos migratorios en función de la capacidad de los servicios públicos. También ha criticado que el pacto educativo se pueda abordar desde la "corrección política" y ha cuestionado el decreto de inclusión.
De la educación a la vivienda
El otro gran bloque del debate ha sido la vivienda, un ámbito en el que las diferencias entre los grupos también han sido profundas. El PSC ha defendido el aumento de la construcción de vivienda pública y ha asegurado que Catalunya concentra seis de cada diez viviendas públicas que se construyen en España. Díaz también ha destacado los préstamos de emancipación para los jóvenes y ha reclamado simplificar la burocracia.
Junts ha puesto el acento en la falta de oferta. Vergés ha situado el déficit en 125.000 viviendas y ha reclamado más suelo disponible, menos burocracia, más seguridad jurídica, rehabilitación y la movilización de las viviendas de la Sareb. ERC ha defendido quitar a la vivienda "la lógica especulativa", rehabilitar y poner los pisos vacíos en el mercado. Capella ha reivindicado los efectos de la regulación de los alquileres.
Los Comuns han defendido que "la vivienda es para vivir y no para hacer negocio" y han reivindicado la construcción de vivienda protegida y la regulación del mercado. PP y Vox, en cambio, han reclamado más libertad para construir y una mayor protección de la propiedad privada.
Un final con reproches personales
El debate ha terminado con uno de los momentos de máxima tensión entre David Cid y Sílvia Orriols. El portavoz de los Comuns ha acusado a la líder de Aliança Catalana de haber "enchufado" a su hija en la policía local de Ripoll y ha afirmado que habría tenido "unas oposiciones a medida". Orriols ha negado la acusación y ha defendido que su hija superó el proceso de selección. "Por una mentira que se repita mil veces no será verdad", ha replicado. También ha justificado la presencia de la bandera española en el Ayuntamiento de Ripoll asegurando que está "por imperativo legal".
