Un estudio pionero del Hospital de Bellvitge ha descubierto que una de cada siete personas evaluadas antes de someterse a una prótesis total de cadera presentaba sarcopenia, hecho que pone de manifiesto la importancia de valorar el estado muscular de los pacientes antes de una intervención. "Estos resultados preoperatorios han demostrado que la sarcopenia tiene una prevalencia próxima al 15% en nuestra población. De acuerdo con la literatura científica disponible, esta condición podría influir en los resultados postoperatorios y en la tasa de complicaciones", dice Marcos del Carmen-Rodríguez, del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del hospital y autor principal del estudio. Entonces, hay que preguntarse qué es la sarcopenia, la condición clínica detectada en bastante gente antes de operarse de cadera.
En el sitio web de Bellvitge apuntan que el nombre proviene del griego sarx (carne) y penia (escasez), y explican que es una condición caracterizada por la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular, frecuente en personas mayores. Ahora bien, aclaran que no es solo una consecuencia del envejecimiento, sino una condición clínica que se puede objetivar especialmente a partir de los 40 años si no se hacen las intervenciones adecuadas. Tiene un impacto directo y relevante en la salud: pérdida de autonomía y discapacidad física, incremento del riesgo de caídas, fragilidad ósea indirecta, alteraciones metabólicas como resistencia a la insulina, desarrollo de obesidad sarcopénica, inflamación crónica y déficit de mioquinas, vulnerabilidad ante infecciones y peor pronóstico en enfermedades crónicas.
Cuándo sospechar si tengo sarcopenia y qué hacer
Se puede sospechar la presencia de sarcopenia cuando haya necesidad de asistencia para caminar, dificultad para levantarse de la silla, dificultad para subir escaleras, caídas habituales y pérdida de fuerza en general. Los profesionales sanitarios tienen un cuestionario (SARC-F) que ayuda en la detección, como también diversas pruebas funcionales y/o con dinamómetro. En cualquier caso, lo que importa es que se trata de una condición frecuente, pero tratable. Para la gente con sarcopenia confirmada o que quieren prevenirla, se recomienda la ingesta adecuada de proteínas en la dieta, con 1,2 kilogramos al día (unos 20 gramos por comida); ejercicio de fuerza adaptado, tres veces por semana; y seguimiento médico y tratamiento de la enfermedad crónica para evitar la inflamación sostenida.
El estudio conocido este jueves, pionero en el Estado y publicado en la revista Journal of Clinical Medicine, ha analizado 203 personas con artrosis de cadera candidatas a una prótesis total, entre diciembre de 2019 y diciembre de 2022. Los resultados muestran que la sarcopenia va mucho más allá de la pérdida de músculo, ya que las personas que la presentan sufren más a menudo otras enfermedades, como diabetes o problemas cardíacos; tienen más dificultades para hacer solas actividades cotidianas como vestirse o caminar por casa sin ayuda; y presentan peor estado cognitivo, una peor percepción de la salud mental y una peor función de la cadera que el resto. El caso es que la fuerza muscular es relevante en los primeros días después de una prótesis, para levantarse de la cama o empezar a caminar con muletas, de manera que identificar la sarcopenia antes de la cirugía puede ayudar a valorar una preparación más individualizada, con ejercicio específico o apoyo nutricional. "Consideramos que estos resultados nos obligan a prestar atención especial al diagnóstico de esta condición con el objetivo de prevenir posibles complicaciones. El escenario ideal sería integrar esta valoración dentro de un programa de recuperación intensificada, en el cual los equipos de enfermería pudieran identificar a los pacientes con riesgo y aplicar medidas preoperatorias, como intervenciones nutricionales y programas de ejercicio físico", concluye el doctor Del Carmen-Rodríguez.