Cortina de humo. El presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, ha acusado este lunes el Gobierno de "buscar desviar la atención de un escándalo internacional". El líder de la entidad independentista se ha mostrado "escéptico" ante las informaciones que apuntan que el jefe del ejecutivo español, Pedro Sánchez, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, habrían sufrido un espionaje por parte del software Pegasus. En este sentido, ha criticado que la Moncloa solamente reaccione cuando en Madrid se sienten espiados. Es por eso que Antich ha lamentado que ya haga dos semanas que el independentismo ha denunciado haber sufrido un espionaje masivo en manos del Estado español; y que, en cambio, el gobierno de Sánchez solamente ponga el grito en el cielo cuando su presidente y una ministra han estado presuntamente espiados.
Asimismo, Xavier Antich ha denunciado que nadie ha conocido el presunto informe que tendría el Centro Criptológico Nacional sobre este espionaje en Sánchez y Robles. Es por eso que el líder de la entidad independentista ha instado el Gobierno a comprobar este espionaje a través de una agencia internacional como es Citizen Lab. Xavier Antich ha recordado que se trata de una plataforma que ha recibido el aval de Amnistía Internacional. De todos modos, Antich también ha añadido que un espionaje es igual de grave si lo perpetra los servicios de inteligencia de tu mismo estado o si se perpetra desde el exterior. Delante de todo eso, Antich ha insistido en que el Gobierno tiene que dar una "respuesta ejemplar" al espionaje sufrido por una sesentena de líderes independentistas: "Exigimos transparencia para saber durante cuánto tiempo se ha producido y a cuántas personas ha afectado".
Querella criminal
Xavier Antich ha hecho estas declaraciones ante los medios de comunicación horas más tarde que se hiciera público que Òmnium Cultural ha presentado una querella criminal por el caso del CatalanGate. La entidad lo ha hecho al juzgado de instrucción número 32 de Barcelona, que ya investiga el espionaje con Pegasus al conseller y expresidente del Parlamento Roger Torrent así como el líder de ERC en Barcelona, Ernest Maragall. La querella, en representación de la organización y portavoz Marcel Mauri, de la responsable del área de internacional Elena Jiménez y de Txell Bonet, periodista y compañera de Jordi Cuixart, pretende demostrar la involucración ilegal del Estado español en la trama de espionaje, según han anunciado a un comunicado.
Es más, Òmnium también espera que la querella abre la puerta a una investigación que permita imputar a todos los organismos y poderes del Estado implicados. "El CatalanGate, el espionaje ilegal y la vulneración de derechos fundamentales que supone son una muestra más de la guerra sucia del Estado contra el independentismo y la disidencia", ha asegurado el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich y ha advertido: "volvemos a ver que el Estado no tiene ningún límite a la hora de detener la lucha por la autodeterminación". El presidente de la entidad ha subrayado que "atacar a Òmnium quiere decir atacar a la sociedad civil".
Paralelismos con El Salvador
Por otro lado, este mismo lunes Òmnium ha publicado en su cuenta de Twitter un hilo de tuits en el que se denuncian similitudes en la gestión de la crisis sobre Pegasus entre España y El Salvador. Los dos fueron acusados de utilizarlo y el proceso de ambos países para luchar contra las acusaciones fue el mismo: negar-lo, admitir que se había utilizado Pegasus sin concretar para qué, y mostrarse como víctima de este software espía.