Enésima tensión entre dos partidos de un mismo espacio político, la socialdemocracia a la izquierda del PSOE, incapaces a veces de disipar diferencias para construir una propuesta conjunta sólida y obtener el mayor beneficio del funcionamiento electoral, que castiga duramente las formaciones con menos apoyo y hace que no lleguen a conseguir escaño en circunscripciones pequeñas. Ahora, la nueva disputa entre Sumar, la formación de reciente creación liderada por la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y Podemos, liderado por Ione Belarra, se da en el País Vasco, en donde este 2024 se celebrarán elecciones y, de momento, no se avista ningún acuerdo para presentar una candidatura conjunta.

De momento, Sumar Mugimendua, Ezker Anitza-IU y Berdeak-Equo (Sumar, Izquierda Unida y Equo) han anunciado este sábado un preacuerdo de coalición para contribuir a las próximas elecciones vascas bajo la marca "Sumar" y con la exPodemos Alba García como candidata. A su vez, han asegurado que esta coalición "no se cierra hoy", y han instado a "más organizaciones que quieran trabajar por Euskadi desde una visión de país profundamente transformadora" a sumarse a la candidatura, justo enalteciendo "el entendimiento y el diálogo", en lo que puede leerse un toque de atención a Podemos para unirse también.

La noticia se ha conocido poco después de que Miren Gorrotxategi haya sido proclamada oficialmente por parte de Podemos como su aspirante a la Lehendakaritza, dando así por concluido su proceso de primarias. La candidata de Podemos Euskadi, que ya lo fue también en 2020, ha defendido los diez años de trabajo de la formación y ha advertido que el preacuerdo de la coalición Sumar firmado este sábado "demuestra que no se ha optado por la unidad". En declaraciones a los medios, Gorrotxategi ha defendido que desde Podemos "siempre" se ha asegurado de que "no se podían imponer vetos a nadie". "Ni mi candidatura ni la de nadie podía ser una línea roja. Hemos llegado a ofrecer que fueran unas candidaturas compartidas y, no obstante, el acto de hoy muestra que no se ha optado por la unidad", ha criticado. "Yo creo que la unidad es un objetivo que todos tenemos que tener en cuenta. Nosotros lo hemos tenido con responsabilidad y con generosidad. No se trata de quién lidera. Hemos propuesto cargos de portavoz compartidos. La cuestión es fortalecer el espacio y no se puede entender que Elkarrekin no esté llamado a formar parte de la izquierda transformadora", ha concluido.

Una relación tensada

Estas cuatro formaciones —Sumar, Izquierda Unida, Equo y Podemos— mantenían conversaciones desde hace más de dos meses para tratar pactar una alianza electoral, y aunque ninguno ha anunciado que las negociaciones se hayan roto o suspendido, Gorrotxategi ha emprendido su precampaña, mientras Sumar, Ezker Anitza-IU y Equo finalmente han anunciado el citado preacuerdo 'a tres', que ha sido presentado este sábado en una comparecencia conjunta en un hotel de Bilbao. Hay que recordar que para elecciones generales del 23-J Sumar y Podemos se presentaron conjuntamente, entre toda una vorágine de polémica por vetos de Yolanda Díaz a figuras de la formación morada como Irene Montero, reproches y acusaciones, y que, finalmente, los de Belarra salieron del grupo parlamentario de Sumar y se fueron al grupo mixto para poder tener mayor autonomía y voz propia, denunciando el papel secundario que Díaz les imponía dentro de la coalición.

Traspié electoral si concurren por separado, según encuestas

La última encuesta electoral para las próximas elecciones en el País Vasco, elaborada por el medio público EITB y publicada este viernes, otorga dos escaños a Podemos y solo uno para Sumar si finalmente las dos formaciones concurren por separado. En la actualidad, este espacio político está representado en el parlamento vasco por la coalición Podemos-IU, que tiene seis escaños. Por el contrario, si Sumar y Podemos fueran conjuntamente, por como funciona el modelo electoral y el reparto de escaños, el espacio conseguiría cinco asientos y, por lo tanto, un mayor peso parlamentario que podría ser determinante para decantar la balanza a favor de EH Bildu y poder apartar al PNV de la Lehendakaritza con una coalición de izquierdas, si dieran los números.