Nueva querella contra el líder del PP Pablo Casado para frenar sus mentiras. Es el objetivo del secretario general de Junts, Jordi Sànchez, que hoy ha presentado al Tribunal Supremo la segunda querella contra Casado por un delito de calumnias con publicidad o alternativamente de injurias. En el escrito, el penalista Jordi Pina, expone que Casado profirió calumnias en un acto público de su partido en Zaragoza, el 19 de diciembre de 2021, donde afirmó que Sànchez "había destrozado un coche de la Guardia Civil", y después en su cuenta en Twitter  definió al político catalán como "un delincuente condenado a 9 años de prisión por (...) haber destrozado patrullas policiales". Unas afirmaciones que para el líder de Junts vulneran su derecho al honor y no se pueden permitir "estas falsedades" en el amparo de la libertad de expresión. Por todo eso, pide al alto tribunal, que pida al Congreso de Diputados que levante su inviolabilidad política para que sea investigado y juzgado por calumnias. La primera querella contra Casado fue decir falsedades de los centros educativos catalanes, como que no se dejaba hablar en castellano.

En la querella, el abogado de Jordi Sànchez recuerda la sentencia del Tribunal Supremo del 2019 que lo condenó por sedición, cuando era presidente de la ANC, junto con los otros ocho líderes sociales y políticos independentistas. Detalla que en la resolución se afirma que "los vehículos de la Guardia Civil fueron dañados por algunos manifestantes no identificados" pero ‑sosté Pina‑ "en ninguno caso por Sànchez". En la resolución, se detalla que Sànchez y Cuixart subieron encima de uno de los vehículos oficiales de la Guardia Civil, que  ya habían sido dañados por los manifestantes" e incluso detalla que en la página 384 la sala del Tribunal Supremo "desvincula expresamente Sànchez" de los desperfectos a los vehículos de la Benemérita. Y exige a Casado, que tanto luce que tiene estudios de derecho, que sea responsable con sus afirmaciones, siempre contra Catalunya.

 

Víctimas

"Poner en duda el carácter pacífico de Jordi Sánchez Picanyol en su condición de líder civil del movimiento independentista catalán supone para el querellado uno de los mayores ataques imaginables a su honra", afirma Pina en la querella. Y añade: "Cuestionar su compromiso con el pacifismo constituye una deformación insoportable de su persona, ya que este compromiso ha sido y sigue siendo piedra angular de su identidad personal y política, tal como su biografía de sobra acredita".

En la querella, se insiste que en una sociedad como la española, en la que su población "ha sufrido durante décadas la lacra del terrorismo, no tendría que hacer falta recordar que las manifestaciones de Casado no solamente atentan contra el honor de Sànchez y  el resto de fuerzas políticas independentistas catalanas, sino que suponen una ofensa para cualquier ciudadano, en especial a las víctimas de terrorismo, frivolizando con su sufrimiento e instrumentalizándolas vilmente con fines ininteligibles".

El martes pasado se celebró el acto de conciliación en los juzgados de Madrid, donde asistieron a Jordi Sànchez y la defensa de Casado. Se quería que el jefe de la oposición español reconociera que Sànchez no dañó el coche de la Guardia Civil el 20-S del 2017, que nunca intentó el uso de la violencia durante el procés, que nunca ha enaltecido el terrorismo ni ha aprobado Terra Lilbre y que nunca ha incitado al odio de los catalanes no independentistas. Aparte, exigían un tuit de reelaboración, una rueda de prensa y 24.000 euros de indemnización. No ha habido ningún tipo de margen para el acuerdo y por eso el abogado Jordi Pina ha formalizado hoy la segunda querella en el Supremo.