Noticia inesperada. La senadora y exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha sufrido un infarto en un céntrico hotel de Madrid, el Villa Real, y ha muerto minutos después, según han informado los profesionales médicos del SUMMA 112, que la han atendido en los alrededores del hotel, pero, después de treinta minutos practicando maniobras de reanimación cardiopulmonar, no han podido hacer nada para salvarle la vida.

La portavoz del 112, Pilar Rodríguez, ha explicado en la Cadena Ser que el "aviso nos ha llegado pasadas las 7 horas de la mañana" y ha explicado a la Cope que "todavía vivía cuando" han "llegado", pero que la situación era "irreversible".

Según la portavoz de Emergencias, Barberá había sufrido una crisis de ansiedad antes del infarto y el aviso les ha llegado directamente del hotel. Personas próximas a ella aseguran que "la presión le ha pasado factura" y que "últimamente estaba muy apagada". El ex ministro de Exteriores José Manuel García Margallo ha afirmado en Espejo Público que la senadora "tomaba una medicación muy fuerte porque estaba sumida en una enorme depresión".

A media mañana los servicios funerarios han retirado el cadaver de Barberá.

De hecho, ayer ya no estuvo presente en el Senado, cuando Mariano Rajoy y Santi Vidal protagonizaron un duro cara a cara por la judicialización de la política.

Primera sesión de control

Esta noticia coincide con la primera sesión de control del Gobierno de Mariano Rajoy, después de un año de ejecutivo en funciones, y parte del arco parlamentario ha hecho un minuto de silencio por la muerte de la senadora.

Y es que Unidos Podemos han abandonado el hemiciclo y han estado ausentes durante el homenaje.

Muere sin ser juzgada

Barberá estaba en la capital española para declarar delante del Supremo y el lunes había reconocido haber entregado mil euros al PP como donación desinteresada y remitió al comité electoral del partido en Valencia para cualquier información sobre una posible operación de blanqueo.

En marzo, el instructor del caso le ofreció declarar voluntariamente en sede judicial para encontrar indicios que Barberá había participado de un delito de blanqueo de capital y, aquel mismo día, el Comité de Derechos y Garantías del PP abrió un expediente en su contra y 54 investigados más.

Después de que en abril el juez pidiera en el Supremo que la imputaran, en septiembre el Tribunal decidió abrir una investigación penal y en octubre decidió citarla a declarar. Ahora, Barberá se ha marchado sin ser juzgada y habrá que ver qué pasa en el caso.

Media vida dedicada a Valencia

Barberá (Valencia, 1948) ha muerto a los 68 años y ha dedicado gran parte de su vida a Valencia. Fue su alcaldesa durante 24 años (1991-2015) y también fue diputada en las Corts valencianas durante 32 años (1983-2015). Precisamente por esto, la ciudad ha suspendido los actos públicos de hoy, celebrará un pleno extraordinario y ha declarado tres días de luto.

Durante 40 años ha sido afiliada a Alianza Popular y a su sucesor, el Partido Popular (1976-2016) -de hecho, fue la copromotora y cofundadora del partido en Valencia, hasta que este septiembre dejó el partido después de que el Tribunal Supremo abriera causa contra ella por|para el Caso Imelsa, pero se aferró a su escaño en el Senado pasando a pertenecer al grupo mixto.

El presidente valenciano, Ximo Puig, se ha lamentado de esta noticia en la COPE donante el buen día, pero asegurando que "se inicia con muy mala noticia" y dejando claro que "yo nunca tuve una mala relación personal con ella".

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