Diez años después de la desaparición de Convergència Democràtica de Catalunya, la viceprimera secretaria y portavoz del PSC, Lluïsa Moret, ha instado a Junts a recuperar la "centralidad" y el "sentido de país" que, según ha defendido, caracterizaban a la antigua Convergència. En una entrevista con EFE, Moret ha reivindicado que aquel espacio político era percibido como "un partido centrado, basado en la responsabilidad institucional", pero ha lamentado que, "desgraciadamente, el Junts que estamos viendo ahora no responde a la historia de este espacio político, ni a las necesidades reales del país". La dirigente socialista ha extendido esta crítica tanto a la actuación del partido en Catalunya como a la política española.
Moret sostiene que Junts está desaprovechando "una gran oportunidad" para ejercer el papel de principal fuerza de la oposición con "sentido de país" y "sentido institucional", unos valores que, según ha remarcado, habían definido históricamente el espacio político de la antigua Convergència antes de sus "mutaciones" hasta el actual Junts. La dirigente socialista ha defendido que Catalunya necesita "una oposición seria" capaz de fiscalizar el Govern, pero también de apoyar aquellas políticas que considera necesarias para responder a los problemas de la ciudadanía. "Confío en que Junts recupere el rol que históricamente ha ejercido su espacio y que corresponde a la primera fuerza de la oposición. Si no, desgraciadamente perderán el tren", ha alertado.
Según Moret, Junts se ha instalado en "la crítica y el agravio permanente" en lugar de practicar una oposición "constructiva". La dirigente socialista ha puesto como ejemplo de esta actitud el rechazo del grupo de Junts en el Congreso al proyecto del consorcio de inversiones acordado entre ERC y el PSC. Moret ha acusado a Junts de haber "boicoteado" una iniciativa que, según ha remarcado, contaba con el apoyo "de todos los agentes económicos y sociales de Catalunya", los cuales, ha asegurado, trasladaron directamente al partido la necesidad de impulsar este mecanismo para corregir "las quejas históricas" sobre el bajo nivel de ejecución de las inversiones del Estado en Catalunya y para facilitar su ampliación.
Huir de Aliança Catalana
Sobre la estrategia de "confrontación" que Moret atribuye a Junts, la socialista piensa que no solo no beneficia al partido de Carles Puigdemont, sino que acaba "favoreciendo" el crecimiento de Aliança Catalana. Según la portavoz, este ascenso es especialmente visible en territorios donde tradicionalmente Junts había tenido una fuerte implantación. "No sé si es consciente o inconscientemente, deliberado o no, pero las decisiones que están tomando no benefician a Junts, sino los populismos de ultraderecha", ha afirmado. Moret ha insistido en que espera que el partido recupere "aquel espíritu" de la antigua Convergència, vinculada a la "centralidad", el centroderecha y el "sentido común catalán".
