Si los ministros del Gobierno español, y su presidente, Pedro Sánchez, han compartido un mensaje desde el inicio de la crisis migratoria en Ceuta el pasado 30 de julio, este ha sido la reivindicación de la españolidad de este territorio que, junto con la ciudad de Melilla, se ha caracterizado como "el corazón de España", "españolísimas" y, sobre todo, "intocables" ante los deseos marroquíes de anexionarlas. Tras el asalto masivo de miles de personas, en el que, según el Ministerio del Interior español, 72.000 personas cruzaron la frontera hacia Ceuta, Sánchez definió el evento como "una violación de la integridad territorial de España", de la cual atribuyó toda la responsabilidad a las mafias que trafican con seres humanos, sin mencionar la acción (o inacción) de Marruecos en este asunto.
A partir de aquí, en sus múltiples intervenciones desde aquella jornada, los ministros españoles han insistido en señalar la españolidad de los enclaves de Ceuta y Melilla, situados ambos haciendo frontera con Marruecos. Desde el otro lado de la frontera, el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, también ha insistido en decir que las dos ciudades autónomas acabarán siendo territorio marroquí y ha blandido el "derecho histórico y geográfico" que dice que tiene Marruecos para pedir al Estado español tratar el tema en una mesa de diálogo. Ante estas amenazas, aunque solo sean retóricas, el Gobierno español quiere dejar clara la soberanía española sobre estas plazas.
"Ceuta es el corazón de España"
Si el presidente del Gobierno español las reivindicó indicando que formaban parte de la "integridad territorial de España", el pasado 1 de agosto, este martes la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno español, Elma Saiz, ha repetido que "hoy, Ceuta es el corazón de España". De hecho, la ministra ha comenzado la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el primero después del parón estival, con esta frase y ha ido reasegurando la españolidad de estos territorios a lo largo de la misma. "La postura que siempre defenderemos" es que "Ceuta y Melilla son España. Son nuestra frontera sur, y también de Europa. Nada más que añadir", ha sentenciado.
Mientras se estaba produciendo la rueda de prensa, en el interior del Congreso de los Diputados, la ministra de Defensa, Margarita Robles, comparecía para dar explicaciones sobre su actuación ante esta crisis. Contundentemente, también ha afirmado la españolidad de los territorios norteafricanos de España. La titular de Defensa ha insistido en decir que "es esencial que nadie siembre la menor duda" sobre la españolidad de Ceuta y Melilla, y ha repetido en varias ocasiones, "para que no quede ninguna duda", que las ciudades autónomas "son España" e "intocables". Robles ha abundado en que el Estado responderá "con firmeza" a cualquier intento de atacar su españolidad porque "no es que sean españolas, son españolísimas, y no permitiremos que sus valores de convivencia y tolerancia se pongan en peligro o discusión". En este sentido, ha señalado que "cualquier agresión o intento de agresión" lo son contra "España entera", cuya soberanía y la integridad territorial "son intocables", ha aseverado.
No solo la cartera de Defensa ha sido así de contundente en los últimos días. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, redundaba en la misma idea después de las últimas declaraciones del ministro de Justicia marroquí reivindicando Ceuta y Melilla. "Rechazamos y rechazaremos tajantemente cualquier planteamiento diferente respecto a Ceuta y Melilla", que "son dos ciudades españolas" que conforman "la integridad territorial" y la "soberanía" de España. El ministro del Interior también ha mantenido la tesis gubernamental, aseverando que "Ceuta y Melilla son españolas" y "tan importantes como cualquier otra ciudad" para el conjunto del país". Y decía: "Nadie duda de que Ceuta y Melilla son españolas".
Sin dudas, pero con constantes explicaciones
Pero, ¿por qué tanta insistencia, si "nadie" lo "duda"? Por un lado, desde Marruecos han aprovechado la crisis migratoria en la ciudad autónoma para volver a reivindicar la reclamación territorial que el régimen alauita ha mantenido sobre las dos plazas desde su independencia en el año 1956. El ministro de Justicia del país, Abdellatif Ouahbi, recordaba el "derecho histórico y geográfico" de Marruecos sobre las ciudades este viernes, cuando propuso al Gobierno una mesa de diálogo para encontrar "una solución definitiva a la situación actual" para que las dos ciudades "vuelvan al seno de la patria".
El Gobierno español quiere disipar cualquier duda que pueda plantar la oposición sobre una posible cesión en este campo, como ya pasó hace con este mismo ejecutivo sobre la posición histórica de España respecto del Sáhara Occidental y su futuro. El ejecutivo liderado por Sánchez dio por bueno el plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental y la convocatoria de un referéndum partiendo de esta base en el año 2021, rompiendo con cuarenta años de "neutralidad activa" mantenidos por gobiernos de los dos colores.
Las tensiones entre Madrid y Rabat de aquel año abocaron a un asalto masivo durante días de la frontera de Ceuta, que no se detuvo hasta que el Gobierno español no dio aquel paso. Este año, el asalto se mantuvo durante prácticamente dos días, durante los cuales España destacó la "colaboración y solidaridad" de Marruecos para calmar la situación.
Por otra parte, el Gobierno español también aplaca las críticas que se puedan hacer desde la oposición, fundamentando en la falta de reivindicación de la españolidad de Ceuta y Melilla la inacción del Gobierno español ante la crisis. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha criticado al ejecutivo de Sánchez por su "debilidad" durante la crisis de Ceuta y, ante esto, el Gobierno español repite el golpe sobre la mesa reivindicando la españolidad de los territorios. Parece que el Gobierno español se quiera reafirmar a sí mismo ante las dudas que, según ellos indican, "nadie tiene", pero que se esfuerzan en ahuyentar en cada declaración.