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El conflicto por la expulsión de los cantores de la Sagrada Familia durante el acto de bendición de la torre de Jesús ha aterrizado este martes en el Senado. Al ser interpelado por este tema por Junts, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado que las fuerzas de seguridad actuaron tras observar que "parte de miembros del coro llevaban determinadas octavillas, determinadas esteladas, con una intención concreta de interrumpir el acto religioso".

Aunque los cantores han asegurado en todo momento que su voluntad solo era cantar Els Segadors al finalizar los actos previstos, el ministro ha insistido en que el objetivo de la policía fue "garantizar que un acto en este caso religioso se desarrollara en términos de convivencia" y ha argumentado que el deán de la catedral había dejado claro que no debía haber acciones reivindicativas durante la ceremonia. Según el ministro, "garantizando aquel acto se garantizaba igualmente el orden y la seguridad"; y fue una actuación "proporcionada, necesaria e imprescindible, causando el menor perjuicio".

Libertad de expresión

El ministro, que ha explicado que la operación la llevaron a cabo conjuntamente la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra, ha asegurado que esta intervención policial no tiene nada que ver con la libertad de expresión ni con la garantía de un Estado de derecho; que el único objetivo era "garantizar el desarrollo de un evento, cuyas circunstancias venían perfectamente definidas" y que se hizo "sin atacar ningún otro tipo de sentimiento identitario, ideológico o de cualquier otra religión". Malaska ha mostrado la satisfacción por la forma en que se resolvió la situación, lo cual, según ha asegurado, permitió ofrecer una "visión de Catalunya y Barcelona absolutamente inmejorable".

La complacencia que ha mostrado en todo momento Marlaska con la forma en que se habían desarrollado los hechos no ha satisfecho al senador de Junts que ha formulado la pregunta, Eduard Pujol, dado que ha acusado a Marlaska de quitarse las pulgas de encima en este tema con "evasivas".

"Asumo la responsabilidad"

Así las cosas, al tomar de nuevo la palabra en el turno de réplica, el ministro ha remachado el clavo: "Si le satisface, asumo toda la responsabilidad de lo que pasó en la Sagrada Familia, honrado por la actuación", ha asegurado Marlaska, que ha insistido en que no existe un derecho a interrumpir un acto religioso y que esto no queda amparado por ninguna manifestación de la libertad de expresión.

Marlaska ya tuvo que responder a diferentes cuestiones sobre aquel incidente la semana pasada en el Congreso de los Diputados, donde ya felicitó a la Policía Nacional y a los Mossos por haber expulsado a los cantantes del acto de la Sagrada Familia.