El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha avalado este miércoles que los Mossos d’Esquadra y la policía española reprimieran la semana pasada a los 600 cantaires independentistas de la Sagrada Família expulsándolos del acto del papa León XIV. En una comparecencia en el Congreso de los Diputados, Marlaska ha felicitado a estos dos cuerpos policiales y ha aseverado que, gracias a ellos, se garantizó “el orden público” dentro del templo obra de Antoni Gaudí. Según el máximo responsable del departamento de Interior del Gobierno, el operativo no vulneró derechos fundamentales y se llevó a cabo con la máxima discreción posible, hasta el punto de que no fue percibido durante el espectáculo. Junts per Catalunya y Esquerra Republicana le han reprendido por justificar una vulneración del derecho a la libertad de expresión.
Durante su intervención en la cámara baja, Marlaska ha recordado que había una prohibición expresa del decano de la catedral para que durante los actos eclesiásticos no se mostraran símbolos ni expresiones de carácter político. “Felicito a los Mossos d’Esquadra y a la Policía Nacional por un trabajo extraordinario que, además, ni se vio ni alteró el evento”, ha afirmado. Antes han intervenido la diputada de Junts Marta Madrenas y el parlamentario de ERC Francesc-Marc Álvaro. Ambos han denunciado que la expulsión de estos cantantes fue impropia de una “policía democrática”.
La diputada de Junts ha recordado que la expulsión de los cantaires se produjo por motivos “meramente políticos”, porque “no había riesgo de violencia, ni ninguna amenaza, ni se alteró el orden público, ni había ningún riesgo para la seguridad”. “Solo había ciudadanos ejerciendo pacíficamente sus derechos, y eso en democracia nunca debería ser un problema”, ha añadido. “Se consideró un riesgo muy grave interpretar el himno nacional de Catalunya en Catalunya”, ha dicho Madrenas, que ha insistido en que “los hechos de la Sagrada Família constituyen una restricción ilegal de derechos fundamentales”.
Por su parte, Álvaro ha lamentado que las fuerzas de seguridad actuaran “de una forma tan extraña” con la expulsión de los cantantes de la Sagrada Família. Según ha añadido, no está demostrado que quisieran “boicotear el acto” de inauguración de la torre de Jesús, pero, aun así, se les echó “sin derecho a nada”. “¿Es esto una actuación de una policía democrática? Lo dudo”, ha aseverado.
Delatores entre los 'cantaires'
Según ha explicado este miércoles el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, algunos cantaires de la Sagrada Família delataron las intenciones de sus compañeros a los obispos españoles. En una rueda de prensa, Argüello ha dicho que todavía no conoce el informe oficial de lo que pasó, pero que sí que tenían algunos de los detalles del "intento de intervención de grupos independentistas" en el acto más relevante de la visita del papa León XIV a Barcelona.