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Nueva contradicción dentro del Gobierno español a raíz de la crisis migratoria de Ceuta. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reiterado este martes que "no hubo ningún informe" que permitiera anticipar que el 30 de julio se produciría una entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma. Las palabras de Marlaska llegan pocos minutos después de que la ministra de Defensa, Margarita Robles, asegurara en el Congreso que el CNI sí que había informado a las fuerzas de seguridad y la Delegación del Govern durante los días previos a los hechos.

La discrepancia afecta a uno de los puntos más controvertidos de la gestión de la crisis: qué nivel de información tenía el Gobierno español antes del asalto masivo a la frontera de Ceuta. Durante su comparecencia en la Comisión de Defensa, Robles ha defendido que, desde el punto de vista operativo, las Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia y el CNI hicieron "el trabajo que competencialmente era exigible" y compartieron la información con la Delegación del Govern y las fuerzas de seguridad. Marlaska, sin embargo, ha mantenido su versión. Preguntado este martes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros por las palabras de Robles, el titular de Interior ha asegurado que él no vio "ningún aviso que alertara de una entrada de estas dimensiones". De esta manera, ha insistido en que no había ningún informe específico que anticipara una operación como la que finalmente se produjo.

Robles detalla los avisos previos

La ministra de Defensa ha ido más allá durante su comparecencia y ha detallado qué información tenían las autoridades en los días previos a la entrada masiva. Según Robles, "era público y notorio" que se estaban produciendo llegadas a Ceuta a través del mar, en buena parte motivadas por una interpretación de la sentencia del Tribunal Supremo que rechazaba las devoluciones en caliente cuando no se había producido el salto de una frontera física. Robles ha recordado que el 27 de julio ya se celebró una reunión a la que asistieron el delegado del Govern en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, y el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. En aquel encuentro, según la ministra, se abordó que a través de las redes sociales se estaba animando a personas a entrar en Ceuta nadando.

La titular de Defensa ha remarcado, además, que la situación ya era bastante visible públicamente. Como ejemplo, ha recordado que aquel mismo 27 de julio un medio de comunicación ya titulaba sobre una "situación de emergencia" en Ceuta a causa de las entradas a nado. Pero, según Robles, el aviso más concreto llegó el día antes del asalto masivo.

El CNI alertó el 29 de julio

Robles ha explicado que el 29 de julio, la víspera de la entrada masiva, agentes del CNI trasladaron a la Delegación del Govern que había una convocatoria para entrar en Ceuta nadando al día siguiente, coincidiendo con la fiesta del trono en Marruecos. La ministra no ha querido precisar, sin embargo, si esta información se plasmó en un informe escrito. Robles ha recordado que los servicios de inteligencia trabajan de diversas maneras y que no siempre elaboran documentos físicos o informes convencionales.

Con todo, el relato de la ministra pretende dejar claro que las autoridades y las fuerzas de seguridad disponían de información previa sobre la posibilidad de una entrada masiva. La cuestión es, por lo tanto, qué hizo el ejecutivo con esta información y hasta qué punto se activó una respuesta preventiva.

Marlaska matiza la contradicción

El ministro del Interior ha intentado, sin embargo, compatibilizar las dos versiones. Según Marlaska, las afirmaciones de ambos miembros del gobierno pueden ser compatibles si se diferencia entre el seguimiento ordinario de la situación migratoria y la existencia de un aviso concreto que anticipara una entrada masiva como la del 30 de julio. Así, mientras Robles ha puesto en valor la información compartida por los servicios de inteligencia en los días previos, Marlaska defiende que esta información no equivalía a un aviso específico sobre una entrada inminente y de las dimensiones que acabó teniendo. La distinción deja abierta, sin embargo, una de las principales preguntas de la crisis: qué sabían exactamente los servicios del Estado antes del asalto y hasta qué punto esta información llegó a los responsables políticos y operativos.

La cuestión ha sido especialmente cuestionada durante la comparecencia de Robles en el Congreso. ERC y Junts han pedido explicaciones sobre la coordinación entre los ministerios de Defensa e Interior y sobre los informes del CNI. El diputado republicano Francesc Marc Álvaro ha preguntado directamente qué había pasado con la información de los servicios de inteligencia y ha recordado que Marlaska había negado anteriormente la existencia de un informe del CNI. "Quizás trabajaban por separado y no lo sabían. ¿Los ministros todo esto no se lo hablan?", ha cuestionado Álvaro.