Cuatro meses, 123 días. Son las noches que hace que Jordi Sànchez y Jordi Cuixart duermen en la prisión de Soto del Real, a más de 600 kilómetros de su casa. Fueron los primeros independentistas catalanes presos. Por este motivo, centenares de personas se han concentrado este viernes en las calles de Barcelona para recordarlos. Y para pedir la liberación inmediata de todos los presos políticos catalanes, también del vicepresident Oriol Junqueras y el conseller Joaquim Forn.

La continuidad de los dirigentes independentistas entre rejas ha obligado a los organizadores a afilar su ingenio. Convocados por la ANC y Òmnium Cultural, el punto de encuentro ha sido la plaza de Sant Jaume, epicentro de las máximas instituciones del país y la capital, y después de un acto han iniciado un largo recurrido hasta la prisión Model, clausurada en 2016 por el conseller Carles Mundó. La metáfora está servida: de las instituciones a la cárcel.

A la marcha han asistido representantes de todas las fuerzas soberanistas (también de los comunes, como Joan Josep Nuet). El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha sido la máxima autoridad, ante la ausencia de la alcaldesa Ada Colau.

Media hora antes de las siete de la tarde, hora de inicio de la convocatoria, ya se han empezado a reunir decenas de ciudadanos en Sant Jaume, que han acabado siendo centenares. Se han podido escuchar clamores a favor de la libertad de los presos y contra los "okupas del Palau", en referencia a la intervención del autogobierno. La intención del Gobierno español de aprovechar el 155 para tocar la inmersión también ha generado reacciones de rechazo. "La escuela catalana no se toca", han gritado los manifestantes.

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"Retenidos por razones políticas"

El acto ha empezado con cuatro minutos de silencio, por los cuatro meses y por los cuatro presos independentistas. Familiares de los dirigentes independentistas han colocado fotografías suyas y los ciudadanos reunidos en Sant Jaume han iluminado la plaza con sus móviles.

A continuación se ha leido un manifiesto, a cargo de miembros de la FAPAC, Unió de Pagesos, la FEDE y la Associació d'Escriptors en Llengua Catalana. "El derecho a manifestación es un derecho básico en cualquier democracia", recuerda el documento. "Pero aquí el Estado actúa como una dictadura: nos juzgan y nos privan de libertad por manifestarnos pacíficamente", denuncian.

"En todo este tiempo, al gobierno español ni siquiera se le han subido los colores", sigue el texto, que critica que, "lejos de detenerse", la ofensiva del Estado español se incrementa. "Siguen las citaciones judiciales de políticos, pero también de empresarios y voluntarios que, repetimos, no han cometido ninguna ilegalidad".

Y el manifiesto concluye: "No hay resquicio para la duda: los cuatro están retenidos por el Estado por razones políticas. No desfalleceremos, seguiremos subiendo la voz para denunciar tantas veces cómo haga falta esta injusticia mayúscula".

"La escuela no se toca"

Antes de iniciar el camino hacia La Model, han intervenido los líderes accidentales de las entidades soberanistas golpeadas por los encarcelamientos. "Mientras todos ellos estén privados de libertad, el pueblo catalán estará privado de libertad", ha asegurado Marcel Mauri, portavoz de Òmnium. "Como nunca les gusta lo que votamos, intentan cambiar este resultado con imposiciones", ha denunciado. Ha sido respondido con gritos de "unidad". También ha tenido presente el sistema educativo: "Se lo decimos bien claro: el modelo de escuela catalana no se toca".

Después ha cogido el micrófono Agustí Alcoberro, vicepresidente de la Assemblea, que ha tenido un recuerdo también por los consellers exiliados, por los que se encuentran en libertad "en condiciones muy precarias" y por todos los procesados por el Tribunal Supremo. "La justicia ha estirado la ley hasta niveles insólitos", ha lamentado. "Esta represión general obedece a que no nos perdonan nuestra victoria del 1 de octubre", ha sostenido.

Acto seguido se ha interpretado todo un clásico de estos meses, L'Estaca de Lluís Llach, y se ha iniciado la caminata hacia la prisión centenaria. Un trayecto de cuatro kilómetros.

Fachin, "a todos los demócratas del Estado"

Una vez en la Model, donde la cabecera ha llegado pocos minutos después de las nueve de la noche, ha cogido la palabra Jordi Pairó, miembro del secretariado nacional de la ANC, que ha leído el manifiesto 'Cuatro meses de frío'. A continuación ha sido el turno de Albano-Dante Fachin, exsecretario general de Podem, que ha hecho su homenaje a los presos. Fachin ha destacado tres cosas que ha aprendido.

"Ante la vergüenza y la injusticia, es necesario que nos reafirmamos en los valores profundamente democráticos que los Jordis han defendido siempre", ha arrancado."Tenemos que aprender a persistir, y cada día que pase debe ser un día de aprendizaje en esta persistencia", ha continuado. "Tenemos que aprender a contar hasta las últimas consecuencias cuál es la naturaleza del conflicto", ha concluido.

Ya en castellano, Fachin ha defendido que hay que explicar a "todos los demócratas del Estado español" que "en Catalunya se está jugando una batalla en la que, si perdemos, perderemos todos". Desde Catalunya "os necesitamos", ha afirmado. "Ellos y nosotros, seremos libres. Ni rehenes ni exiliados. No cejaremos".

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"Sé que volveré, pero la impaciencia puede conmigo"

Uno de los momentos emotivo de la noche lo ha protagonizado Oriol Sànchez, hijo de Jordi Sànchez, que ya ante la Model ha leído una carta escrita por su padre desde Soto del Real, avanzada hoy por El Nacional. "Últimamente pocas cosas deseo más que volver a acariciar el mar y pisar la playa que, a caballo entre Pals y Begur, ha visto crecer, y tantas veces jugar a desafiar las olas, Oriol, Clara y Abril", comienza el expresidente de la ANC. "Sé que volveré, que volveremos juntos pero la impaciencia puede conmigo".

El también número dos de Junts per Catalunya ha expresado la misma "impaciencia" por preservar la unidad del soberanismo, recuperar el Govern y acabar con el 155. "Sé que lo haré, y que preservaremos el valor de la unidad y el mandato de las urnas, pero la impaciencia puede conmigo", asegura Sánchez. Y concluye: "Sé que vamos a construir este país y que lo legamos a los hijos ya los hijos de nuestros hijos, pero la impaciencia puede conmigo".

Por su parte, Jordi Cuixart ha hecho llegar un escrito a través de su sobrino Pol Leiva, donde ha dirigido un mensaje a los partidos independentistas en el Parlament: "que nuestra prisión provisional no condicione ninguna decisión parlamentaria". También les ha pedido que tomen "decisiones valientes y generosas" que "fortalezcan los grandes consensos de país".

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