El popular Alfonso Fernández Mañueco ha sido investido este martes, 9 de junio, presidente de la Junta de Castilla y León con los únicos apoyos de los 33 procuradores del PP y los de 14 Vox y los votos en contra del resto de partidos con representación en el Parlamento autonómico —PSOE, con 30 escaños; UPL, con tres, y Soria ¡Ya! y Por Ávila, con uno en cada caso—.
La investidura de Alfonso Fernández Mañueco se ha producido tras el acuerdo de Gobierno suscrito el pasado miércoles 3 de junio entre PP y Vox, pacto que llegó 80 días después de la celebración de las elecciones autonómicas del 15 de marzo que dieron la victoria al PP con 33 escaños, a nueve de la mayoría absoluta en el Parlamento de Castilla y León (42 de los 82 parlamentarios), que se supera ahora con la coalición PP-Vox.
Fernández Mañueco afrontará su tercer gobierno en coalición y el segundo en concreto con los de Santiago Abascal. Los de Vox han sido socios de gobierno en la primera mitad del mandato precedente --dejaron los gobiernos autonómicos el 11 de julio de 2024, desde cuando el PP se quedó en solitario y en minoría-- y de nuevo ahora tras el acuerdo "diáfano y transparente" alcanzado por los dos partidos, en palabras del candidato.
Con su investidura, Fernández Mañueco encarará además el que puede ser su último mandato como presidente de la Junta de Castilla y León. Salvo modificación o derogación de la norma o convocatoria muy anticipada de nuevas elecciones, la Ley del Estatuto de los Altos Cargos aprobada en 2016 por el último gobierno de Juan Vicente Herrera limita a ocho años la permanencia en un cargo; el popular fue investido por primera vez el 9 de julio de 2019 y tomó posesión tres días después.
Fernández Mañueco ha podido concurrir este martes a una tercera investidura tras someterse a la primera en julio de 2019, cuando fue elegido presidente de la Junta de Castilla y León por primera vez tras el acuerdo de gobierno con Ciudadanos con el que formó su primer gabinete en coalición.
La vicisitudes del gobierno
La ruptura de ese gobierno en diciembre de 2021 y el adelanto electoral a febrero de 2022, tras el que conformó el segundo gobierno que sí llegó a su fin, primero con Vox y luego en solitario, han permitido a Fernández Mañueco volver a concurrir a la investidura: no ha superado el plazo límite de los ocho años consecutivos como jefe del Ejecutivo.
En concreto, la disposición adicional primera de la Ley del Estatuto de los Altos Cargos de la Administración de la Comunidad de Castilla y León de noviembre de 2016 estipula que las personas que hayan ostentado durante ocho años la Presidencia de la Junta de Castilla y León o la Presidencia o titularidad de alguna de las instituciones propias de la Comunidad de Castilla y León no podrán ser propuestas para su reelección en la misma institución.
De no derogarse la ley del Estatuto del Alto Cargo, Fernández Mañueco también podría volver a concurrir a la Presidencia de la Junta con un adelanto muy anticipado de las elecciones que, según establece el artículo 37 del Estatuto de Autonomía, no podrá convocar comicios antes de que transcurra un año desde la anterior disolución de la Cámara —fue el 19 de enero de 2026— ni durante el primer período de sesiones de la Legislatura.
