"Francamente, no sé qué ganamos humillando a Junts y atacando tan directamente a sus diputados". Esta es una de las reflexiones que ha soltado en público un miembro de Esquerra Republicana, como es el exdiputado José Rodríguez. El malestar dentro de las filas republicanas con Rufián es evidente y ha ido en aumento después de meses yendo prácticamente por libre, contradiciendo al presidente de ERC, Oriol Junqueras, con la cuestión de la lista unitaria de izquierdas en el próximo ciclo electoral, hasta el punto que ha provocado tensión dentro del grupo parlamentario de los republicanos en el Congreso. De hecho, incluso ha provocado que no haya relación con varios diputados y técnicos.
Pero el malestar de los republicanos con Rufián también se ha hecho evidente esta semana, después de que el portavoz republicano en el Congreso hiciera una durísima intervención contra Junts per Catalunya y sus siete diputados, hasta el punto de enumerarlos y refiriéndose a una diputada juntaire como "Marta Madrenas de Vox". “Comparten bandera con PP y Vox, que es la del dinero. Es pequeña y muy efectiva”, dijo mientras mostraba un billete de 50 euros. “Es la bandera que comparten con PP y Vox para fastidiar a casi tres millones de personas”, añadió este martes después de que los juntaires votaran en contra del decreto de vivienda. Eso sí, una vez terminada la intervención, lo aplaudieron diputados de Sumar, BNG o Podemos, junto con diputados de ERC, como Jordi Salvador y Etna Estrems. En cambio, quien no aplaudió su discurso fue Pilar Vallugera, quien siempre ha mantenido distancias con Rufián. Quien no estaba en el hemiciclo, en aquel momento, eran Teresa Jordà y Francesc-Marc Álvaro.
Aunque el dirigente republicano ha lamentado el susto que tuvo Marta Madrenas este miércoles en las calles de Madrid, Rufián continúa haciendo retuits en los que se asegura que los diputados juntaires votan en contra del decreto por los pisos que tienen en propiedad. “¿Qué intereses empresariales tienen en este voto? ¿Tienen alguna empresa con su nombre en pisos de alquiler?”, llegó a cuestionar Rufián en el hemiciclo del Congreso. No es la primera intervención de Rufián en este sentido, ya que hace unas semanas ya advirtió a los juntaires que si rechazaban este decreto, trabajaría para que "acabaran en el ostracismo".
"No ha gustado"
"No ha gustado" y "está totalmente fuera de lugar", apuntan en privado desde la dirección de los republicanos, que enmiendan las formas del dirigente republicano contra Junts per Catalunya, mientras critican a los juntistas por tumbar el decreto de vivienda. En público, en cambio, nadie de la dirección ha querido criticar a Gabriel Rufián, mientras han cerrado filas criticando, con otras formas, a los juntistas por su rechazo al decreto de la vivienda y el Consorci d'Inversions acordado con el PSC.
A pesar de ello, sí que ha habido exmiembros de la cúpula que han salido al paso criticando las formas de Gabriel Rufián. Más allá de José Rodríguez, está el diputado Jordi Orobitg que ha lamentado la situación de los republicanos: "Siempre he creído que ERC traería a Catalunya la independencia y la justicia social, como eje central de ambas caras de la misma moneda. Hoy es un partido dividido. Con individuos haciendo la guerra por su cuenta, a quienes nos deberían acompañar en el camino", ha dicho a través de X. También el exdiputado en el Congreso Joan Puig Cordon: "Estuve cuatro años en Madrid de diputado y Rufián ha roto las formas de hacer republicanas y buena parte del grupo parlamentario no está de acuerdo con estas actitudes". Ambos fueron con la candidatura de Foc Nou en el pasado congreso del partido liderado por Oriol Junqueras, en el cual quedaron terceros.
Junts cierra filas con sus siete diputados
La intervención de Rufián ha acabado provocando un aumento de la tensión entre los 'juntaires' y los republicanos, hasta el punto de que toda la cúpula de Junts ha tenido que cerrar filas con sus siete diputados en Madrid. Desde el presidente Puigdemont, quien comparaba las maneras de hacer de Rufián con las de Ciudadanos, hasta Jordi Turull, que defendía a sus siete diputados asegurando que no van al Congreso a buscar "155 likes". De hecho, incluso se ha trasladado este jueves al hemiciclo en el Congreso de los Diputados a través de la diputada Pilar Calvo: "Cómo algunos osan convertir este atril en un pelotón de ejecución. Nos hicieron un 'a por ellos' que me recordó las listas de otros tiempos, en castellano, porque los catalanes no eran su público objetivo". El nivel de tensión es tal que Míriam Nogueras ha llevado a los Mossos d'Esquadra lo que considera una campaña de "difamación y mentiras" de los republicanos contra los 'juntaires'.
También desde el Senado, el portavoz de Junts, Eduard Pujol, cargó este miércoles contra lo que considera una deriva del debate político y ha situado a Vox como un “peligro público”, advirtiendo de los riesgos de ilegalizar opciones políticas. En este contexto, reivindicó a Junts como objetivo del “Estado profundo” por su defensa sin concesiones de Catalunya y criticó a aquellos que buscan “la aprobación de la España mediática”, haciendo referencia a Gabriel Rufián. “Para el Estado profundo, Junts es la gran bestia negra, porque defendemos Catalunya sin hacer monólogos de sargento de los nacionales del año 1936 justo después de comer”, dijo Pujol, también enviando un mensaje al dirigente republicano.