Recluido. El ladrón confeso y expresidente del Palau de la Música, Fèlix Millet, seguirá cumpliendo la condena de ocho años y veinte meses de prisión en régimen de segundo grado, tal como entró en la prisión de Brians 2 el verano del 2020. Millet, de 85 años, había pedido el tercer grado o la semilibertad por su estado de salud "delicado", ya que tiene una ceguera sobrevenida y graves problemas de movilidad. La magistrada del juzgado de Vigilancia Penitenciaria 2 de Catalunya le ha denegado la semilibertad al no cumplirse los requisitos legales. Expone que el forense ha concluido que puede cumplir la condena en el centro penitenciario de Sant Esteve Sesrovires, y que la junta de tratamiento de la prisión sostiene que "minimiza" los hechos por los que fue condenado y expresa "cierta impunidad". Además, la magistrada precisa que Millet cumplirá la tercera parte de la condena el próximo octubre, que es cuando legalmente se podría acordar la semilibertad.

En la resolución, difundida hoy, la magistrada María José González, expone que Fèlix Millet fue condenado por una retahíla de delitos: uno continuado de malversación de caudales públicos y apropiación indebida en concurso medial con un delito continuado de falsedad en documento mercantil y un delito de tráfico de influencias, blanqueo de capitales y contra la hacienda pública. En concepto de responsabilidad civil fue condenado a pagar 25.179.482,7 euros de manera conjunta y solidaria con su mano derecha y exdirector del Palau, Jordi Montull. Añade que cumplirá una cuarta parte de la condena, en octubre de 2022, ¾ partes en agosto de 2027, y la libertad definitiva en enero de 2030. El expresidente del Palau de la Música pidió la clasificación en semilibertad, y solamente ir a dormir a un centro penitenciario ante su estado de salud y porque ya ha abonado unos cinco millones de euros del dinero que tiene que devolver, el noviembre pasado. El Departamento de Justicia se lo denegó, siguiendo las recomendaciones de los profesionales de la junta de tratamiento de la prisión, que no consideraban que cumpliera los requisitos legales. Por el contrario, Justicia sí que aprobó el tercer grado de Montull, en contra de la opinión de los profesionales, y que hace unas semanas la jueza, a petición de la fiscalía, ha revocado.

Enfermedad

Con respecto a su estado de salud, la magistrada indica que el Tribunal Constitucional (TC) fija que solamente una patología grave e incurable y que su evolución incida desfavorablemente con su estancia en la prisión con empeoramiento de su salud, se puede acordar su excarcelación. En el caso de Millet, sin embargo, asegura que a pesar de necesitar la ayuda de terceras personas puede ser atendido en la enfermería de la prisión, donde ya está instalado, con un tratamiento donde se vele por su dignidad.

Y en cuanto al tratamiento en la prisión, la junta de profesionales señalan "circunstancias negativas" de su evolución. Indican que ha realizado el programa específico de tratamiento Para y Piensa,  pero "el penado no realiza una asunción plena de los hechos cometidos, realizando una atribución externa y minimizando los mismos". También sostiene que "persiste cierta sensación de impunidad y se muestra penitente de forma instrumental". Por todo eso, la magistrada le deniega la semilibertad.

Millet ha tenido un nuevo procedimiento penal, al ser acusado de ocultación de su patrimonio que tiene embargado para pagar al Palau de la Música. Además, el Gobierno denegó recientemente conceder el indulto a Millet y Montull.