El viaje de la presidenta de la Comunidad de Madrid a México, Isabel Díaz Ayuso, bien podría inspirar una película de Berlanga al estilo de La escopeta nacional. La presidenta inició un viaje oficial a tierras mexicanas que debía durar diez días y que ha tenido que cancelar cuando había cumplido, en medio de la polémica, aproximadamente la mitad del tiempo previsto. Ha sido el viaje de los líos, rodeado de controversia política y diplomática e intercambios dialécticos entre la presidenta madrileña y la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, por la defensa que Ayuso hizo de la conquista de México,  un tema que originó una crisis diplomática entre el país americano y el Estado español que se arrastraba desde el 2019 y que parecía que la reciente visita de la presidenta mexicana a Barcelona había reconducido. Pero Ayuso fue a México con ganas de guerra, reivindicando figuras como Isabel La Católica, Hernán Cortés, que desembocaron en un enfrentamiento viral entre Ayuso y Sheinbaum, primero, y cara a cara con la diputada mexicana Anayeli Muñoz en un aeropuerto. Pero el detonante que provocó la decisión de la presidenta madrileña de volver a España ha sido la polémica que ha rodeado a los Premios Latino, la gala que se celebrará esta madrugada en la Riviera Maya, a la que Ayuso debía asistir, y incluso debía pronunciar un discurso, y que ha sido el detonante de su marcha del país. El giro de guion de última hora —y que pone más salsa al argumento de la película— es que Ayuso no asistirá a una gala que su gobierno patrocina con medio millón de euros, según revela el diario El País.

La Comunitat de Madrid (CAM) es uno de los patrocinadores de los Premis Platino Xcaret, que se celebran en este complejo temático ecoarqueológico ubicado en la Riviera Maya, propiedad del grupo hotelero del mismo nombre. El gobierno madrileño denunció en un comunicado que el gobierno de México amenazó a los organizadores de los Premis Platino de Cine Iberoamericano con cerrar el complejo donde se celebrarán los premios si hay la presencia de Ayuso “tanto en el evento como en el recinto, en cualquier momento”. El grupo hotelero salió al paso de la acusación de la CAM y negó “categóricamente” haber recibido amenazas o ninguna instrucción por parte de la presidenta Sheinbaum o algún funcionario del gobierno de México. Xcaret asume la responsabilidad y niega cualquier intromisión. En la nota que enviaron a los medios añadían que “a raíz de las desafortunadas declaraciones hechas los últimos meses por la representante de la Comunitat de Madrid, culminadas con una gira de carácter político por México en los días previos a los Premis Platino Xcaret, hemos pedido a los organizadores de los premios que le retiren la invitación para evitar que el evento sea utilizado como plataforma política”. La presidenta de la Comunitat de Madrid decidió unilateralmente cancelar la tercera parte del viaje, prevista en Monterrey, y volver anticipadamente a Madrid por lo que considera un “clima de boicot” impulsado por el “gobierno ultraderechista de México”, según una nota institucional que incluso habla de una “expulsión” de Ayuso. 

Los Premios Platino son los galardones anuales del cine y las series iberoamericanas, que premian las mejores producciones audiovisuales en castellano y portugués de países como España, México, Argentina o Brasil. Los Platino nacieron en 2013 impulsados por la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA), en colaboración con la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (FIPCA). Los galardones también disponen del apoyo de la Federación Iberoamericana de Academias de Artes y Ciencias Cinematográficas (FIACINE). El presidente tanto de la EGEDA como de los Premios Platino es el español Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid. Desde su creación, los premios se celebran de manera rotatoria entre Madrid y Xcaret, y según el acuerdo de patrocinio que la Comunidad de Madrid tiene con los premios, a los que aporta 450.120 euros, se establece que cualquier cambio o modificación en el desarrollo del evento “deberá ser previamente comunicado a la Comunidad de Madrid, quien se reserva el derecho a resolver el contrato y retirar su patrocinio, con restitución de las cantidades en su caso percibidas”, según detalla El País. La administración madrileña justifica este patrocinio por la promoción “de la Comunidad de Madrid ante una comunidad de potenciales visitantes de más de 23 países latinoamericanos”. Según consta, la última gala celebrada en Madrid en 2025 supuso “un impacto publicitario de 350 millones de dólares”, con un evento seguido “en más de 170 países”. La que Xcaret organizó en 2024 —el complejo temático ha acogido cuatro ceremonias de los Platino— supuso un impacto publicitario de más de 261 millones de dólares”, afirman.

Madrid confía en que la presencia de Madrid en la gala de esta noche —el logo de la comunidad debe estar en todos los photocalls, la alfombra roja y soportes comunicativos y publicitarios— impulsaría la capital del reino como destino turístico y anfitriona de la edición 2027 de los premios. En el guion inicial de la gala, al que ha tenido acceso RTVE, estaba previsto que Ayuso recogiera una Platina —la estatuilla que simboliza los galardones y que es obra del español Javier Mariscal— en el marco del relevo de la sede de los premios que Madrid acogerá el próximo año, y que la presidenta pronunciara unas palabras al final de la gala. Pero esta película tendrá el final esperado.