Koldo García había dicho, después de que la Guardia Civil descubriera que él y su esposa hablaban en clave para referirse a los tipos de billetes que recogían en la sede de Ferraz, que empleaba el término “chistorras” porque acostumbra a regalar embutido a amigos suyos. Este jueves, en su declaración como acusado ante el Tribunal Supremo en el caso Mascarillas, ha admitido que esta palabra servía para referirse a los billetes de 500 euros. Pero a la vez, para no desdecirse de su versión anterior, ha señalado que tiene conversaciones de WhatsApp con amistades suyas en las que hablan de regalarse este tipo de comida. “¡Es totalmente cierto que mucha gente me pide chistorras, pero son de verdad!”, ha exclamado.
El exasesor del exministro José Luis Ábalos ha asegurado que alguna vez el PSOE le había entregado billetes de 500 euros para cubrir gastos que había tenido en su tarea de mano derecha del entonces secretario de Organización del partido. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, sin embargo, identificó tres nombres clave para referirse a los billetes: “chistorras”, “lechugas” y “soles”. Pero por estos últimos dos conceptos Koldo no ha dado ninguna explicación. También ha dicho que los billetes de 500 los recibía después de hacer intercambios con agentes de la Guardia Civil que no querían llevar encima billetes tan grandes; y también por parte de extranjeros en pisos turísticos que él mismo alquilaba. Durante su intervención para ejercer su derecho de defensa, en respuesta a preguntas de su abogada, ha asegurado que el empresario Víctor de Aldama, nexo corruptor de la trama, no le pagó nunca dinero en efectivo.
Aldama explicó que llegó a un punto de máxima confianza con Koldo y Ábalos en el que entraba en el Ministerio de Fomento por la puerta de atrás, con sobres y mochilas con 50.000, 60.000 y hasta 250.000 euros en efectivo. Pero Koldo lo ha negado. También ha negado que aceptara los pagos y regalos del nexo corruptor de la trama: Aldama aseguró el miércoles que le entregaba 10.000 euros al mes a Koldo para que los repartiera entre él y Ábalos. Aldama, de hecho, afirmó este miércoles que fue Koldo quien le propuso hacer de nexo con las constructoras para poder financiar ilegalmente al PSOE. Aseguró que este dinero se debería entregar en efectivo.
La abogada de Koldo, para intentar desmontar el enriquecimiento a través de dinero en efectivo, ha hecho cifrar a su cliente la cantidad de dinero que llegó a recibir por parte del PSOE siempre contra factura. “Hemos llegado a tener hasta 12.000 euros”, ha respondido el exasesor del exministro. “Hacíamos muchos kilómetros, teníamos que pagar todas las dietas, el hotel, furgonetas de alquiler, etc. Y de todo eso me encargaba yo”, ha señalado.