La ejecutiva de Junts se reunirá este martes de manera extraordinaria a las 16 horas después de estallar la polémica provocada por el informe relativo al asunto Francesc de Dalmases. Numerosos dirigentes de la formación han reclamado la convocatoria de la ejecutiva al saberse que el informe de la abogada Magda Oranich ha concluido que el diputado y vicepresidente de Junts tuvo una actitud "incorrecta" hacia la subdirectora del programa FAQS, Mònica Hernández, el 9 de julio pasado, después de la entrevista que se hizo en este programa a la presidenta del partido, Laura Borràs.
El domingo por la noche se conoció el contenido del informe que se encargó a Oranich, donde se admite que el diputado encerró, en presencia de Borràs, a la periodista a una sala de las instalaciones de TV3 para protestar por la entrevista y "perdió los nervios de manera exagerada". Este lunes, Dalmases ha enviado un escrito a la dirección del partido en que carga contra el informe y lo califica de tendencioso, mientras que Oranich ha denunciado que había sufrido presiones de la presidenta del partido y de su entorno.
Todo ello no ha hecho más que atizar la polémica. Los miembros de la ejecutiva del partido, que precisamente este lunes no ha celebrado su habitual reunión, han reclamado al secretario general, Jordi Turull, la convocatoria de una reunión extraordinaria de la dirección para abordar esta cuestión, mientras que desde diferentes ámbitos del partido han aparecido voces reclamando la destitución de Dalmases de sus cargos en el partido y el Parlament.
Lauristes-turullistes
El debate aterriza en plena tensión entre el sector afín a Borràs -del cual Dalmases es uno de los nombres más destacados- y los dirigentes más próximos al secretario general, Jordi Turull. Precisamente, Turull ha evitado pronunciarse sobre esta polémica en una entrevista este lunes en Ser Catalunya.
Además, esta situación se produce después de que este sábado el consell nacional de Junts había intentado cerrar las heridas provocadas por la consulta a las bases sobre la continuidad en el Govern, que provocó la ruptura de la coalición con ERC y la marcha del ejecutivo.
Precisamente, en el transcurso del consell nacional se escucharon algunas voces críticas con el papel asumido por dos dirigentes destacados del sector laurista, como Aurora Madaula o Jaume Alonso Cuevillas, durante la consulta.