Junts per Catalunya ha decidido dar un paso más en la crisis abierta en Sabadell y ha decidido expulsar del partido a los concejales Lluís Matas y Katia Botta, después de abrirles un expediente disciplinario por unas actuaciones que considera susceptibles de ser constitutivas de "falta muy grave". Según ha informado la formación este miércoles, el departamento de política municipal ha analizado los hechos relativos al funcionamiento del grupo municipal en Sabadell y ha concluido que "hay suficientes indicios para activar el procedimiento sancionador a través de la comisión de garantías".
Como medida cautelar, el partido ya ha acordado la suspensión temporal de militancia de los dos ediles mientras dure el procedimiento, hecho que provoca que tanto Matas como Botta se conviertan en concejales no adscritos. Esta decisión implica la prohibición de participar en cualquier espacio interno, proceso o canal de comunicación de la formación. Paralelamente, y una vez agotado el plazo que se les había dado para entregar el acta de concejal, Junts tramitará en las próximas horas la expulsión formal de Matas y Botta del grupo municipal ante la Secretaría del Ayuntamiento. Con este movimiento, el partido quiere poner fin a una crisis que se arrastra desde hace meses y que ha tensado al máximo las relaciones internas. La dirección defiende que continúa trabajando con el objetivo de "construir un proyecto de futuro para la ciudad centrado en el progreso y el bienestar de los sabadellenses", a pesar de la fractura abierta en el seno del grupo municipal.
Los dos concejales amenazan con querellarse contra Turull
En este contexto, Matas y Botta —a quienes la ejecutiva local había reclamado que entregaran el acta— amenazaron el pasado 27 de marzo con presentar una querella contra el secretario general del partido, Jordi Turull; el presidente local, Francesc Baró, y el responsable de política municipal, Joan Ramon Casals, por presuntos daños y perjuicios. La dirección de Junts acusa a los concejales de actuar por su cuenta, con descoordinación respecto al partido, menosprecio de la estructura local y contradicciones políticas y comunicativas. Unas acusaciones que los dos ediles han negado reiteradamente.
Matas, actual portavoz, defendía que no hay ninguna obligación de asistir a las ejecutivas, que el grupo municipal no dispone de redes sociales desde la salida del gobierno municipal y que han acatado todas las decisiones de la formación, incluida la de dejar el ejecutivo liderado por la alcaldesa socialista Marta Farrés. En este contexto, ambos han anunciado que recurrirán contra la decisión del partido y no descartan acciones legales. “Si hay que presentar una querella, la haremos”, advirtió Matas.
Negativa a renunciar al acta
Uno de los puntos clave del conflicto es la negativa de los concejales a devolver el acta. “No renunciaremos a ella. Nos quedan dos cosas: la dignidad y el acta de concejales”, afirmó Matas en rueda de prensa hace unas semanas. Si finalmente se consuma la expulsión y mantienen el acta, ambos pasarían a ser concejales no adscritos, dejando a Junts sin representación en el pleno municipal de Sabadell. Hasta ahora, la relación entre la ejecutiva local y los dos concejales era inexistente, hasta el punto de que, cuando la militancia de Junts en Sabadell votó a favor de salir del gobierno de Marta Farrés, Matas criticó a la ejecutiva local. “Hemos cumplido un 80% del programa del pacto con el PSC, y la dirección del partido nos obliga a dejar el gobierno. Es insólito”, criticó Matas, que cree que la ejecutiva local "no representa el espacio de la centralidad del pujolismo".
Matas también ha apuntado que detrás de la maniobra del partido podría haber la voluntad de construir un nuevo espacio político de cara a las elecciones municipales de 2027, en coordinación con el movimiento local Gent de Sabadell, donde participa Gabriel Fernàndez, exalcaldable de ERC que actualmente es concejal no adscrito.