Tanto ERC como el president de la Generalitat, Pere Aragonès, están marcando distancias en relación a la presidenta del Parlament y de Junts, Laura Borràs, que afronta un juicio por prevaricación a raíz de su gestión al frente de la Institució de las Lletres Catalanes. Horas después de que Aragonès advirtiera que ERC pondría la institución por delante y apartaría a Borràs de su responsabilidad, el portavoz de Junts, Josep Rius, ha replicado que precisamente la manera de prestigiar la institución es poner por delante la presunción de inocencia de la presidenta.
Rius ha insistido en que el caso de Borràs no es un caso de corrupción sino de "lawfare de manual" y se enmarca en la guerra sucia. "Si finalmente se le abre un juicio pediremos al resto de fuerzas políticas que se respete la presunción de inocencia y que no se la juzgue en la cámara que preside. La mejor manera de preservar el prestigio institucional del Parlament es impedir que la justicia española decida quién lo tiene que presidir", ha remachado.
En una entrevista en Onda Cero, Aragonès ha respondido al ser interrogado por este tema explicando "lo que haría ERC": "Se pondría la institución por delante y se la apartaría. Se defendería su inocencia y si se resolviera de manera favorable se la restauraría en las responsabilidades", ha argumentado.
Cortina de humo
Fuentes de Junts consideran que la polémica en torno a la presidenta no es más que una "cortina de humo" para esconder la falta de resultado en las conversaciones entre ERC y el gobierno del Estado.
A pesar de las diferencias entre las dos formaciones en relación a este tema, Rius ha dejado claro que no provocarán problemas al ejecutivo, que comparten ERC y Junts. "La estabilidad del Govern se demuestra en el día a día. Tenemos estos espacios en que ERC y Junts debaten y dilucidan sus posicionamientos", ha asegurado.
El reglamento del Parlament fija que en el momento en que se abre un juicio oral por corrupción contra uno de los diputados tiene que quedar suspendido en el cargo. No obstante, desde Junts se defiende reformar esta artículo del reglamento, que se incorporó durante la última reforma de reglamento a petición de la CUP in voce, en el último momento. La misma Borràs ha hecho un llamamiento en este sentido este fin de semana.
Reunión Aragonès-Sanchez
Por lo que respecta a la reunión que mantendrán el viernes los presidentes Pere Aragonès y Pedro Sánchez en la Moncloa, Junts no ha escondido el escepticismo en relación a los posibles resultados y ha atribuido los movimientos del gobierno socialista para reactivar la mesa de diálogo a la necesidad que tiene conseguir el apoyo de los republicanos en el Congreso para aprobar los presupuestos del próximo año.
Junts reprocha que la mesa de diálogo sigue sin agenda ni orden del día, insiste en sus condiciones para aceptar formar parte i exige garantías antes de aceptar entrar en una mesa de diálogo. "Junts no hará de muleta de un gobierno que se dice de izquierdas pero a la hora de los hechos lo es muy poco, incapaz de resolver el conflicto político más allá de las fotos por los presupuestos," ha denunciado Rius.
Esta formación exige que el diálogo aborde la amnistía y un referéndum reconocido internacionalmente y un proceso de negociación real y con garantías que puedan validar el cumplimiento de los acuerdos a que eventualmente se pueda llegar.