El debate sobre Rodalies en el Senado derivó este martes en un nuevo choque entre Junts y ERC, con el proyecto del tren orbital como epicentro de la polémica. El portavoz de Junts, Eduard Pujol, lanzó una ofensiva contra los republicanos, a quienes acusa de validar una operación que considera engañosa y sin recorrido real. "Será una de las tomaduras de pelo más colosales de los próximos 20 años", espetó Pujol en referencia a la línea orbital, uno de los principales desatascadores del acuerdo de presupuestos entre los socialistas y ERC y que debe conectar Vilanova i la Geltrú hasta Mataró sin pasar por Barcelona. El dirigente de Junts denunció que se están generando expectativas irreales sobre una infraestructura que, según aseguró, no cuenta ni con financiación ni con un proyecto ejecutivo sólido.
Pujol también cargó contra lo que define como el "disparate" del traspaso de Rodalies planteado por ERC, asegurando que "traspasar Renfe a Renfe es un atentado contra el sentido común". En este sentido, acusó a ERC de "ceguera severa" por avalar un acuerdo que, a su parecer, mantiene el control del servicio en manos del Estado y perpetúa las deficiencias actuales. "Es una zanahoria grotesca que nos ata a un operador negligente", afirmó. El senador fue más allá y atribuyó directamente a los republicanos y a los socialistas la responsabilidad de que Renfe continúe operando sin cambios sustanciales en Catalunya. "Premiar a Renfe con más Renfe es un patinazo", resumió, reprochando a ERC no haber hecho valer su peso político en Madrid.
En paralelo, Pujol hizo una enmienda global a la política ferroviaria de las últimas décadas, acusando tanto al PSOE como al PP de haber menospreciado sistemáticamente la red convencional catalana. Según denunció, la falta de inversión y mantenimiento ha derivado en una red llena de limitaciones de velocidad e incidencias constantes. "Rodalies sigue fallando más que una escopeta de feria", insistió.
ERC carga contra PP y PSOE
La réplica de la senadora de ERC, Sara Bailac, situó el foco en la responsabilidad compartida de los grandes partidos españoles. Bailac acusó a PP y PSOE de haber construido un modelo ferroviario “radial, centralista e ineficiente”, con inversiones millonarias en alta velocidad mientras se dejaba de lado la red que utilizan diariamente miles de ciudadanos. La republicana defendió que incidencias como la de Gelida han puesto en evidencia un deterioro estructural del servicio, con centenares de puntos críticos acumulados. También cuestionó el relato de la normalidad en Rodalies, especialmente después de la recuperación del cobro de los billetes. “¿Qué normalidad? ¿La de los retrasos constantes y los servicios improvisados?”, preguntó.
Bailac reivindicó el papel de ERC como fuerza negociadora que busca arrancar mejoras concretas al Gobierno, y reprochó a Junts que centre sus críticas en los republicanos en lugar de dirigirlas a los responsables históricos del sistema. “Nosotros hemos venido a ser útiles y a exigir soluciones”, defendió.
