El presidente en el exilio Carles Puigdemont está convencido del fracaso de la campaña del ministro Josep Borrell de promover el relato de España como "una democracia plena" y de impedir que el independentismo se explique, mientras lo denigra como una propuesta xenófoba, no razonable o antidemocrática. Lo ha dicho en la primera parte de una entrevista a Salon, uno de los digitales progresistas de referencia en los Estados Unidos.

"Es más bien patético que un país tan poderoso como España tenga la necesidad de promover al frente de su agenda exterior el relato contrario a nuestro movimiento, que tan pocos recursos tiene", dice Puigdemont. "Entiendo por qué lo hacen. Porque, aunque tenemos pocos recursos, la verdad está en nuestro lado. Es muy difícil luchar contra las personas que tienen la verdad de su lado. Disponen [...] de todos los mecanismos de presión que tiene un estado y no han podido...", remacha el presidente.

Puigdemont menciona varios casos que considera "fallos democráticos" como "motivos objetivos para argumentar que España no es una democracia plena". También añade "otra prueba inversa", que explica así: "Sorprende que una democracia gaste tanto tiempo y energías explicando al mundo que es una democracia ejemplar [o en ] conmemorar el 40 aniversario de la constitución [...]. Nunca he visto que Francia o Alemania proclamen al mundo que son democracias verdaderas. ¿Por qué? Porque lo son".

La entrevista es larga y obviamente orientada al público norteamericano. Entre otras cosas, Puigdemont recuerda que la independencia "no es la única solución al problema catalán. Es mi solución y no creo que haya otra mejor, pero eso no quiere decir que intelectual y políticamente no sea capaz de entender de otros. Al fin y al cabo es una decisión que corresponde tomar a los catalanes".

Referencia al Supremo

También comenta el asunto que centra las sesiones del juicio al procés que se sigue estos días en el Tribunal Supremo. "Los Mossos tenían esta orden: respetar y obedecer las órdenes del juez".

El entrevistador insiste: "¿Y cuál era la orden?".

Puigdemont responde: "Bloquear la celebración del referéndum y garantizar la paz cívica. De hecho, los Mossos, sin hacer uso de la violencia, incautaron más urnas que la Guardia Civil o la Policía Nacional. Estaba claro que el Estado quería bloquear el referéndum. Entonces ¿qué podíamos hacer si estábamos contra la violencia? Le puedo asegurar que si alguien o algún grupo favorable al referéndum [...] hubiera utilizado la violencia, los Mossos tenían el derecho y estaban autorizados a caerles encima. No lo hicieron porque, sencillamente, no hubo violencia ciudadana alguna".

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