Hace cuatro meses que está encarcelado en Brians1 por las protestas a la sentenciaa del juicio al procés. Mañana, 20 de febrero, se tenía que celebrar el juicio a Charles Adrew Pittman (anulado este miércoles), un joven americano de 30 años a quién la Guardia Urbana detuvo el 18 de octubre por la mañana en la calle Pelai de Barcelona - en plena huelga general y cuando las Marxes per la Llibertat llegaban a Barcelona- mientras buscaba material para reutilizar en un contenedor. En la mochila llevaba un blanqueador dental, prueba que convenció a los agentes para arrestarlo. Tenia que ser el primer detenido postsentencia a quien se juzga, de los seis que todavía están encarcelados. De estos, cinco son extranjeros.

Aunque se demostró que no había material inflamable en el contenido de su mochila, el juzgado de instrucción núm.16 decidió cerrar precipitadamente la instrucción del caso y señaló el juicio de Charles para este jueves a las 12h. Alerta Solidaria, su defensa, ha explicado en este medio que se le acusa de un delito de daños mediante incendio y de un delito de desórdenes públicos aunque el contenedor en cuestión no sufrió ningún daño.

El ministerio fiscal pide por estos supuestos delitos un total de 6 años de prisión, una multa de 7.200 euros y la expulsión del territorio del Estado. Por eso, Alerta Solidaria había presentado un recurso que el Audiencia Provincial ha aceptado declarando la nulidad del auto que cerraba la instrucción, de manera que habrá que hacer nuevas investigaciones.

En el escrito, al cual ha tenido acceso este medio, la Audiencia reconoce que se han vulnerado las garantías procesales y que no se ha tomado declaración a los agentes presentes en la detención para determinar la gravedad del caso. Por ahora, se desconoce cuál será la nueva fecha del juicio, pero Alerta Solidaria lamenta que Charles siga en la prisión y pide que cualquier persona que fuera testigo de su detención se ponga en contacto con ellos.

Cinco de los seis encarcelados son extranjeros

De la cincuentena de detenidos que estuvieron en prisión preventiva desde que empezaron las protestas por la sentencia a los líderes independentistas, seis todavía continúan. De estos, cinco son extranjeros, y el juez alega falta de arraigo para mantenerlos cerrados.

Tres de los detenidos, el Ibrahim Afkir, en Sharaf Fadlaoui y en Mouschine, hace 129 días que son encarcelados en el centro Penitenciario Puig de les Basses, en Figueres. Desde el Grupo de Apoyo a Ibrahim y Sharaf, han observado que la causa va estrechamente ligada a un discurso interesado y que se les imputan unos hechos sobredimensionados. También califican su caso de racismo, ya que el resto de jóvenes que fueron detenidos por hechos similares pero no son racializados están ahora en situación de libertad".

El Grupo de Apoyo exige además la retirada del Govern de la Generalitat del caso, de que ejerce de acusación particular contra los jóvenes. También denuncian que su detención fue arbitraria porque, según dicen, no participaron en las movilizaciones contra la sentencia y estaban lejos del lugar de los hechos que los imputan.

El cuarto detenido, Mohamed hace 119 días que está en el Centro de Internamiento de la Zona Franca. Su situación es ligeramente diferente a la de los otros encarcelados y definitivamente más complicada porque puede ser expulsado del país antes de que se haga el juicio sin tener derecho a defensa.

Dani Gallardo, de Madrid, es el sexto encarcelado. El joven de 22 años fue arrestado el 16 de octubre en el transcurso de una manifestación en la capital en contra de la sentencia del procés y desde entonces está cerrado al centro penitenciario de Alcalá-Meco. A Dani se le ha rechazado en dos ocasiones la libertad provisional porque el juez alega que la liberación del investigado comportaría riesgo de fuga. La última, el pasado 7 de febrero. Movimiento Anti-Represivo de Madrid, que hace seguimiento de su caso, ha considerado que "el Estado continúa acodo al mantenerlo como cabeza de turco".

Los últimos cuatro meses se han celebrado varias manifestaciones que reclaman la libertad de Gallardo, tanto en Madrid como en capitales catalanas y todas ellas han sido multitudinarias.

La última manifestación fue el fin de semana pasado, cuando centenares de personas se concentraron paralelamente en Madrid y en Barcelona en apoyo al joven madrileño.

En el caso de la capital catalana, el punto de trobadava ser en la plaza del Sol de Gracia y fue convocada por el CDR de Barcelona y el Comité de Solidaridad, formado por más de 20 grupos de apoyo.