Jair Domínguez ha negado haber incitado a la violencia expresa contra Vox cuando manifestó en una columna de opinión de Catalunya Ràdio que al fascismo le hacía falta, refiriéndose al partido de Santiago Abascal, “un puñetazo en la boca”. Así lo ha manifestado en la vista del juicio oral que se ha celebrado este martes en la Audiencia de Barcelona después de la denuncia de los ultras por unas declaraciones de 2021 por las cuales piden dos años de prisión, considerando que se trata de un delito de odio. Según ha defendido Domínguez, este “puñetazo en la boca” era una “expresión metafórica” en una columna con un tono sarcástico e irónico en la radio pública catalana poco después de las elecciones del 14 de febrero, en las que Vox irrumpió en el Parlament consiguiendo 11 diputados. Además, ha afirmado que se refería al “fascismo y al nazismo” en general y no a ninguna persona en particular. “Es una manera contundente de decir que hay que hacer callar al fascismo y al nazismo, una manera de plantarse ante su auge”, ha expuesto, descartando que hablara de una agresión violenta real.
Tanto la defensa de Domínguez, encabezada por el abogado Jaume Alonso-Cuevillas, como la Fiscalía piden la absolución del humorista. Según el ministerio público, las palabras de Domínguez son un comentario radiofónico satírico y que la justicia europea ha dictaminado que dentro de la libertad periodística también tienen cabida la exageración y la provocación, especialmente respecto de los partidos políticos.
Domínguez y Vox, dos versiones contrapuestas de un mismo comentario
Durante la vista oral, el acusado, que durante los días anteriores al juicio, que ha quedado visto para sentencia, ha ido bromeando sobre su situación en las redes sociales, Domínguez ha contestado a todas las partes menos a Vox. Así, durante la declaración ha alegado que en los diferentes espacios que ocupa en los medios de comunicación catalanes representa una versión “amplificada, humorística y exagerada”. Su versión se aleja totalmente de la opinión de Vox, que ha insistido en que Domínguez llamó a la violencia contra el partido después de una campaña electoral en un contexto “particularmente convulso” y marcado por “la hostilidad”. Cabe recordar que la formación ultra quería situar a la CCMA como responsable civil subsidiaria, a pesar de que el tribunal ha decidido excluir a la Corporación del proceso.
A su vez, los Mossos d'Esquadra elaboraron un informe sobre el comentario de la discordia a requerimiento judicial. Y, según han explicado, aunque el contexto político que rodeaba aquellas jornadas electorales, marcadas por el coronavirus, era de polarización, en los días siguientes no se registró ningún hecho relevante que se pudiera atribuir a las palabras de Domínguez. Según el análisis de un agente del área de información de la policía catalana, en el comentario se hacía una reflexión “con sarcasmo e ironía” sobre los resultados electorales.
