El 1 de mayo es el día en que los trabajadores y los sindicatos son los protagonistas, pero también resuenan las palabras de los políticos y los partidos que se posicionan en favor de seguir luchando por sus derechos. El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha reafirmado su compromiso de liderar un país que seguirá “defendiendo los derechos de la clase trabajadora ante los gobiernos reaccionarios que los recortan”, ha dicho en un mensaje que ha publicado en las redes sociales. Illa ha reivindicado “el trabajo digno” en este día en que los trabajadores salen a la calle para defender estos derechos, que el presidente identifica: “Salarios justos, trabajos seguros y con valor añadido para reforzar la igualdad, el talento y la cohesión social”.
Por su parte, el conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, ha destacado que el Govern tiene el reto de crear "más y mejor empleo". "Un trabajo seguro, de calidad, bien remunerado y digno para todas las personas", ha dicho. En un mensaje en X, el conseller ha reivindicado el trabajo como "pilar central" de la sociedad y la economía, y lo ha descrito como un "elemento de solidez" en un mundo "marcado por grandes transformaciones". "En Catalunya, el esfuerzo de miles de trabajadoras y trabajadores es clave para la estabilidad económica y para la fortaleza de nuestro estado del bienestar", ha señalado Sàmper.
Junts per Catalunya, en cambio, no cree que los gobiernos de Catalunya y Madrid hagan todo lo posible por defender estos derechos de los trabajadores. En una publicación en la red social X, el presidente en el exilio Carles Puigdemont aprovecha el primero de mayo para recordar que “mientras los ingresos del Estado no paran de crecer, el poder adquisitivo de los trabajadores disminuye”. Puigdemont añade que esto “se podría corregir” y que la solución “la tienen los gobiernos catalán y español”, pero que no existe voluntad política para hacerlo. “No quieren. Sin deflactar el IRPF, la inflación se convierte en una subida de impuestos encubierta”, afirma Puigdemont, refiriéndose a que si los tramos del impuesto sobre la renta (IRPF) no se ajustan a la inflación, los trabajadores acaban pagando más impuestos aunque su renta real no haya aumentado, algo que Junts considera que actúa como una subida impositiva encubierta sin que se apruebe de manera explícita.
El primer partido de la oposición también ha hecho público un manifiesto con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, en el que acusa a los gobiernos socialistas de Catalunya y Madrid de practicar “políticas expoliadoras” que "recortan el poder adquisitivo de las clases medias y trabajadoras" y “empobrecen el país". Según Junts, a este doble expolio que representan tanto “el déficit fiscal de Catalunya como el afán recaudatorio de los gobiernos socialistas español y catalán” hay que añadir “las políticas erróneas que frenan el dinamismo que necesita hoy el mercado de trabajo y cercenan sus posibilidades de éxito”. Los juntaires se refieren “a la mala gestión” del gobierno de Salvador Illa, que “ha conseguido que médicos, agricultores y pescadores hayan tenido que sacar sus reivindicaciones a la calle, y cada vez son más los sectores que sufren las consecuencias del desbarajuste del gobierno socialista”. Por eso, Junts aprovecha el primero de mayo para “reivindicar la necesaria evolución de nuestro modelo económico hacia nuevos paradigmas intensivos en conocimiento, valor añadido, uso generalizado de la tecnología, empleo de nivel, estable y con salarios propios de esta Europa avanzada, caracterizada por la plena ocupación”.
La receta para conseguirlo, según el partido independentista, es “reduciendo la presión fiscal sobre trabajadores y empresas, las exigencias burocráticas a la actividad, con salarios más altos y dignos, empezando por un salario mínimo interprofesional en correspondencia con el nivel de vida que es propio de nuestro país”. En su manifiesto, la formación exige que “el dinero que producimos en Catalunya se quede aquí y no se marche” para poder hacer frente a las necesidades “de todas las familias trabajadoras de nuestro país: vivienda, sanidad, infraestructura, educación, servicios sociales…”. Junts acaba su manifiesto reiterando su compromiso de defender la clase media y trabajadora, autónomos y pequeños y medianos empresarios, que son “una parte importante de nuestra identidad como catalanes y que nos ha hecho prósperos como sociedad”. Pero reitera que Catalunya solo podrá disponer libremente de sus recursos “con la independencia. Por eso, hoy continuamos reivindicando el 1 de octubre y luchando por la libertad de nuestro país”.
