La diócesis de Málaga ha mostrado su consternación por la muerte de al menos 37 y más de un centenar de heridos en la frontera de Melilla que se produjo este viernes. La Delegación Diocesana de Migraciones malagueña, que es la más próxima a Melilla, ha lamentado esta tragedia y ha asegurado que se ha dado en "unas circunstancias muy violentas, en los dos lados de la valla," en este sentido, también muestra preocupación por la situación que se está viviendo en Nador por "el trato inhumano que están recibiendo estas personas, mientras se les impide solicitar el asilo." En un discurso muy contrario al del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la diócesis malagueña denuncia que tanto España como Marruecos han eliminado "la dignidad humana en nuestras fronteras, sosteniendo cueste lo que cueste, que hace falta evitar la llegada de personas migrantes, olvidando las vidas que se rompen por el camino", según relata en su comunicado. En este sentido, la opinión de la Delegación de Migrantes, aseguran que las autoridades no pueden eludir su responsabilidad ante estos hechos, ya que recuerda que "muchas de estas personas llegan huyendo de la guerra, de persecuciones y conflictos, la falta de vías seguras para solicitar asilo han ocasionado estas muertes, los heridos y la alarma social".

Protección

Ante las imágenes que están llegando en los últimos días de las condiciones en las cuales se encuentran los migrantes con que están en la frontera con Melilla, la diócesis, a través de su escrito, exige a las autoridades "la protección de los refugiados, como marcan los tratados internacionales. Más de 100 refugiados se encuentran en el CETI (Centro de Estancia temporal de Migrantes) de Melilla a la espera de que se decida o no su devolución en un país en el cual han sufrido -y sufrirán- torturas y tratos inhumanos". En esta línea, también han mostrado su preocupación por la creciente criminalización existente hacia los migrantes por parte de la sociedad: "No son considerados lo bastante dignos para participar en la vida social como cualquier otro, se ha olvidado de que tienen la misma dignidad que nosotros".

El presidente de Melilla, Eduardo de Castro, ha mostrado un discurso totalmente opuesto y ha calificado de "violento y dramático" el salto en la valla de Melilla. "Es una auténtica barbaridad lo que está ocurriendo. Tenemos un problema grave". "El problema de insularidad, reconocida por la Unión Europa, se tiene que tener en cuenta. Habrá que buscar un estatus nuevo para Ceuta y Melilla desde el punto de vista europeo", ha añadido. Al ser preguntado si hay medios suficientes frenar este tipo de asaltos, De Castro ha señalado que "el que eso no vuelva a ocurrir no depende de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, depende del hecho que los subsaharianos tengan la valla". Así, el presidente de Melilla ha exculpado a los cuerpos de seguridad españoles al defender que "la Guardia Civil hace lo que es en su mano, y más". En este sentido, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mostrado su apoyo y ha elogiado la actuación tanto de las fuerzas policiales de España como las del Marruecos ante la situación que se produjo este viernes en la frontera con Melilla, ha señalado a las "mafias que trafican con seres humanos" como "responsables" de la matanza de migrantes subsaharianos y sudaneses.