Alberto Núñez Feijóo se ha puesto el traje de presidenciable y, en ciertos momentos, ya de presidente del Gobierno. Es la sensación que se desprende de las intervenciones del líder del Partido Popular en actos de partido, eventos de la sociedad civil o entrevistas en medios de comunicación. De esta estela que deja afloran algunas pistas de su hoja de ruta en caso de que, después del 23 de julio, pueda formar gobierno y desbancar a Pedro Sánchez de La Moncloa. Al margen de las alianzas, Feijóo ha empezado a esbozar qué agenda legislativa saldría adelante en caso de que todo le vaya bien en verano. Su idea es recortar ministerios, reducir el gasto político, bajar el IRPF y, a la vez, derogar, o bien reformar algunas de las leyes más importantes que se han aprobado en esta legislatura.
La idea con la que se presenta Feijóo es, sobre todo, tumbar la agenda legislativa de raíz feminista que se ha impulsado desde el Ministerio de Igualdad, comandado por Irene Montero. En este punto, ha prometido derogar la Ley Trans, una norma que considera "un disparate", que "atenta contra los menores", los "médicos", los "colectivos feministas" y el "sentido común". "Es mucho más fácil cambiarse legalmente de sexo que aprobar la selectividad o sacarse el carnet de conducir", ha argumentado Feijóo este martes en una entrevista en Onda Cero. De hecho, uno de los compromisos de los populares durante los 100 primeros días de gobierno -si es el caso- es redactar otra Ley Trans que vuelva a exigir el beneplácito de los "médicos y psiquiatras" entre los requisitos para las operaciones de cambio de sexo. O sea revertir lo que justamente había conseguido Igualdad: lo que se denomina la despatologización de las personas trans.
El listado de intenciones también pone en la diana la Ley de Memoria Democrática, de la cual el PP reniega que se aprobara con los votos de EH Bildu, entre otros. Los populares sugieren suspenderla y reactivar la anterior, que fecha de la época del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, en la que el PP votó en contro en su dia. En el caso de la Ley de Educación o la Ley de Eutanasia, el PP también contempla aplicar "ajustes". De la reforma laboral aprobada por el gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos, los populares consideran que "es la reforma del PP con una serie de modificaciones". Si la toca, ha dicho el gallego, será consensuado con los agentes sociales.
Recorte a la administración y bajada del IRPF
El plan del PP pasa por reducir la estructura política. Su compromiso es conformar un ejecutivo con menos ministerios, unos 13 o 14, en contraste con los 22 actuales. Ha nombrado dos que, a su entender, tienen números de desaparecer si acaba ostentando el poder: el de Igualdad y el de Consumo. De sus palabras se desprende que la intención es que se conviertan en departamentos: "Cuando yo estaba en el gobierno de Aznar, algunos ministerios de hoy eran subdirecciones generales, como el de Consumo. El Ministerio de Igualdad era un departamento. Que el de la Seguridad Social esté fuera de Trabajo no lo entiendo. El de Universidades, de Cultura y de Educación, con este gasto público exorbitante que tenemos, merecen una consolidación".
Otro elemento que agita el PP es una política fiscal a la baja. En este punto se ha comprometido, como mínimo, a "no subir" los impuestos. Es más, se ha comprometido a rebajar el IRPF a las rentas inferiores de 40.000 euros para atenuar el impacto de la inflación. "En España se han subido 40 impuestos cuando hay un récord de recaudación", ha aprovechado Feijóo para criticar los cambios en materia fiscal del gobierno actual.
