Cargando...

China fue uno de los viajes estrella del primer año de gobierno de Salvador Illa. La delegación catalana aterrizó en Pekín el 25 de julio del año pasado pasado con el objetivo explícito de "consolidar Catalunya como un socio estratégico de China económica e institucionalmente". En ningún momento se ocultó que el viaje seguía las huellas de las visitas que los tres años anteriores había hecho a aquel país asiático el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante las cuales se había reunido con el líder chino, Xi Jinping. España busca ser un socio privilegiado de China dentro de la UE, e Illa planteó Catalunya como la puerta de acceso. No obstante, las revelaciones publicadas esta semana sobre las relaciones del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con empresas chinas han proyectado sombras sobre aquella estrategia. La oposición vincula los negocios de Zapatero con el interés de Sánchez por el país asiático, y de rebote, la polémica resuena también en la Plaça Sant Jaume.

El viaje del president de la Generalitat a China se alargó una semana, con una coordinación absoluta con la diplomacia española y en todo momento escoltado por miembros del Partido Comunista Chino. El programa incluyó una visita del president de la Generalitat a Huawei. Dentro del estricto control con que en China se mantienen las agendas oficiales, la de esta empresa de telecomunicaciones fue la cita más hermética. Illa se reunió en Pekín con el vicepresidente de relaciones internacionales de Huawei, del cual no se dio el nombre, en un encuentro en que no se permitió el acceso a periodistas ni a cámaras y que, según el president, sirvió para agradecer a esta empresa su apoyo al Mobile World Congress. No obstante, esta razón no contentó a la oposición, que pidió explicaciones en el Parlament.

La reunión se celebraba, además, en plena tormenta por el contrato del Gobierno con la multinacional china para almacenar escuchas telefónicas del sistema SITEL, que recoge las comunicaciones interceptadas por la Policía y la Guardia Civil en el marco de las investigaciones judiciales. Aquel contrato ya había provocado una alerta de Estados Unidos, advirtiendo que podría servir como puerta de entrada para el régimen chino al sistema de escuchas de un socio de la OTAN y amenazaba con poner en riesgo investigaciones de espionaje e "innumerables actividades de inteligencia". También la Comisión Europea había lanzado un toque de atención, insistiendo en que los países de la UE deben "restringir o excluir a Huawei de sus redes 5G".

Contrato de la Generalitat

Tres meses antes del viaje a Pekín, el 18 de abril, el Govern de Illa había anunciado la puesta en marcha en Catalunya de "la operación más grande de conexión tecnológica y digital de sus sedes y servicios públicos" a través de una "red tecnológica de altas prestaciones". Este proyecto, denominado XCAT, pretende conectar 5.419 sedes de servicios públicos de la Generalitat dentro de una red de fibra óptica de titularidad pública. Incluirá 2.381 centros educativos públicos, 812 centros hospitalarios y de atención primaria, y 78 comisarías de los Mossos d'Esquadra. Según se argumentó al presentar el proyecto, esto debe permitir a la Generalitat prescindir de servicios contratados a terceros y disponer de una red de fibra óptica de titularidad pública.

El Govern especificó que el proyecto se pondría en marcha a partir de tres licitaciones por un valor estimado de 200,92 millones de euros, lo cual levantó una fuerte expectación entre las empresas del sector. La primera de las tres licitaciones, con un presupuesto de 127 millones se adjudicó en octubre a una Unión Temporal de Empresas (UTE), Sirt Connecta. El Govern destaca que se trata de una empresa catalana especializada en redes y ciberseguridad. No obstante, esta UTE se presentó con equipamiento de la china Huawei. También las propuestas que presentaron Orange con Parlem y Vodafone con Semi se presentaron con la tecnología de Huawei. Solo la UTE de Telefónica y Tradia presentó una propuesta con equipamientos de la empresa finlandesa Nokia

¿Contrato con Huawei?

La presencia de Huawei disparó los toques de alerta de la oposición, que denunció la vinculación de la Generalitat con la empresa china. El caso Zapatero no ha hecho más que reavivar aquella polémica. No obstante, el Govern asegura el Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació (CTTI), responsable de impulsar el concurso, "no tiene ningún contrato con la empresa Huawei actualmente, no ha realizado ninguna adjudicación a Huawei, ni Huawei forma parte de ninguna UTE de las que se han presentado a la licitación XCAT, más allá de que la mayoría de UTEs, incluida la ganadora, utilice equipamiento suyo como parte de la solución".

El Govern añade que la normativa actual sobre contrataciones no permite vetos a empresas y que la única indicación existente es la recomendación de la Comisión Europea sobre Ciberseguridad en las redes 5G, pero añade que no se aplicaría a este proyecto, ya que la red tecnológica que se ha diseñado no es 5G. 

Rechazo de la oposición

Las explicaciones del ejecutivo no sirven a la oposición. Desde Junts se ha denunciado repetidamente en el Parlament la vinculación del Govern de Illa con China y con Huawei, además de recordar las alertas desde Europa y Estados Unidos sobre el riesgo que representa permitir el acceso de esta empresa a los datos de los catalanes. Este martes fue el presidente de Junts, Carles Puigdemont, quien salió a reclamar explicaciones a Illa sobre su "especial interés" en China, después de que se conoció la vinculación de Zapatero con empresas de aquel país. Junts ha pedido la comparecencia del president en el Parlament por este tema. También PP y Vox han reclamado explicaciones al president de la Generalitat sobre el viaje a China y los vínculos con Huawei. El hecho de que el CTTI, el organismo responsable de la convocatoria del concurso, tenga como director gerente a Demetri Rico, que fue vicepresidente de Huawei en Europa, no ha hecho más que atizar la polémica.

Por el momento, el proyecto está congelado. Telefónica y Cellnex lo impugnaron el mes de noviembre ante el Tribunal de Contratos Públicos de Catalunya, lo cual paralizó el proceso de formalización del contrato. El pasado mes de marzo fue ratificado de nuevo, pero Telefónica presentó nuevas impugnaciones, argumentando aspectos de solvencia técnica y económica de la propuesta, lo cual lo ha vuelto a detener. Esta semana, sin embargo, ha sido la explosión del caso Zapatero lo que ha vuelto a poner a Huawei y la conexión con China en el punto de mira de la política catalana.