La nueva obsesión del PP contra el Gobierno es la llamada ley de nietos, una disposición adicional de la ley de memoria democrática que permite obtener la nacionalidad a los descendientes de ciudadanos españoles que se exiliaron. Los populares, junto con Vox, han alimentado en los últimos días los fantasmas de un posible pucherazo electoral por la nacionalización de cientos de miles de personas que viven en el extranjero, y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha llegado a pedir observadores internacionales. Pero parece que no tienen, precisamente, mucha memoria, ya que el partido hace tiempo que defiende una medida como esta. Ahora, la hemeroteca revela la hipocresía de Alberto Núñez Feijóo y el PP con la nacionalización de extranjeros con la ley de nietos.
El caso es que hace unos años, en noviembre de 2022, tanto Feijóo como su formación defendían una ley de nietos para dar la nacionalidad a descendientes de personas exiliadas. En una visita a Buenos Aires (Argentina), el líder del PP trasladó su "compromiso" de impulsar una ley de nacionalidad para los nietos de españoles que viven en el exterior. Eso sí, fuera de la ley de memoria democrática que se había aprobado ese mismo año. Todo ello se ve en el siguiente corte de vídeo difundido por el partido:
Además, cuando la ley de memoria democrática se aprobó en julio de 2022, los populares nunca criticaron la disposición octava sobre la nacionalización de extranjeros. De hecho, el redactado de este apartado, de la llamada ley de nietos, es muy parecido a la propuesta que presentó el PP, y el recurso que presentaron al Tribunal Constitucional contra la ley de memoria se limitaba a señalar que se infringían derechos fundamentales como la libertad ideológica, la libertad de expresión y de creación literaria y científica, la libertad de enseñanza y la libertad de cátedra. Nada de nada sobre la nacionalización de nietos de españoles.
El Gobierno ha sacado partido de esta hipocresía, y desde el PP se han intentado defender diciendo que el ejecutivo reinterpretó la ley de nietos poco después de ser aprobada. El argumento de los populares se fundamenta en la instrucción dictada por la entonces directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública, Sofía Puente, hermana del ahora ministro de Transportes, Óscar Puente. Según la portavoz del PP en el Congreso, Esther Muñoz, la ley solo se refería a los españoles forzados al exilio, pero la instrucción permitía que "cualquiera pudiera recuperar la nacionalidad". Además, las dudas del partido de Feijóo también giran en torno a la "prisa" del Gobierno español para que dos millones de españoles voten, mediante la subcontratación de empresas en los consulados.